Brasil: Cuando la esperanza no basta. Por Iroel Sánchez


Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina? Una verdad de este género no reporta ninguna utilidad práctica.

Estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo.

Bertolt Brecht,  Las cinco dificultades para decir la verdad

La amplia ventaja obtenida por el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro en las elecciones brasileñas, aunque insuficiente para la victoria, que deberá esperar a segunda vuelta,  ha desatado las alarmas entre analistas políticos del mundo entero. El claro comportamiento xenófobo, racista, misógino, pro dictaduras militares y neoliberal extremo del candidato delantero parecen justificarlo.

Y lamentablemente la internet está repleta de frases del casi próximo Presidente brasileño que prueban la exactitud de esos calificativos que han sido profusamente citados en estos días, comenzando por sus elogios a Pinochet y a la tortura. 

Una alianza de banqueros, militares, jueces y medios de comunicación le ha abierto a Bolsonaro el camino a  la presidencia del país más poblado y con la economía más potente de Latinoamérica. Si se mira con atención son los mismos sectores que los gobiernos del Partido de los Trabajadores se esmeraron en no molestar, especialmente durante el segundo mandato de Lula, cuando contó con altísima popularidad que sin embargo no utilizó para realizar una reforma a fondo del sistema político, mediático y económico brasileño que emergió intacto a pasarle las cuentas a él y a Dilma Rouseff tras derrocar con un golpe parlamentario a esta última, cuando los precios del petróleo y otras materias primas impidieron mantener la amplitud de los programas sociales inaugurados por el petismo sin entrar en contradicción con los intereses de la minoría que nunca entregó el verdadero poder. 

¿Qué pasará ahora? Si miramos la historia reciente, las elecciones tras el golpe militar de 2009 en Honduras no han permitido regresar al gobierno a las fuerzas progresistas, tampoco ha sucedido en Paraguay tras el golpe parlamentario a Fernando Lugo.

Pero vayamos más atrás. La “transición a la democracia” en Chile o en España, muchos años después de que las dictaduras hicieran el exterminio físico y espiritual suficiente, no han permitido nunca que regresen al gobierno las “izquierdas”y si se han llamado “de izquierda” quienes han gobernado ha sido  para ejecutar políticas de derecha. 

En Suramérica, de todos los proyectos postneoliberales que emergieron desde fines del Siglo XX sólo los dos que se han atrevido a modificar en algo el alcance de los poderes fácticos que están tras Bolsonaro han podido sobrevivir, no sin costos y enormes desafíos, la actual embestida dirigida desde Washington y que comenzara Barack Obama: Bolivia y Venezuela. Las estructuras militares, jurídicas, economicas y mediáticas de ambos países han sido impactadas por transformaciones que sin ser totales sí les han permitido resistir y sostener en el poder un proyecto de liberación nacional y popular. 

Desde el inicio del proceso fraudulento que sacó del gobierno a Dilma asombra ver cómo hasta último momento se creyó por los propios petistas que un Congreso compuesto en su mayoría por oligarcas o empleados de oligarcas iba a proceder contra sus intereses de clase. Como mismo confiaron en que un sistema judicial en buena parte procedente de los mismos sectores que odian a Lula iba a darle la oportunidad de presentarse a unas elecciones que muy probablemente ganaría, mucho más cuando buena parte de esos jueces recibió formación en lo que se ha llamado nueva Escuela de las Américas” en EE.UU. para jueces y fiscales, que están  a cargo de la judicialización de la política en marcha contra líderes de izquierda en varios países del Cono Sur.

Lula, desde la cárcel, ha dicho que “la esperanza vencerá al odio” pero doce años de mandato petista que sirvieron para sacar a millones de brasileños de la pobreza, para crear decenas de universidades donde estudiaran quienes antes no podían hacerlo y dar salud con el programa Mais Médicos a aquellos que antes morían sin saber de qué no han impedido que casi 50 millones de brasileños vea su esperanza en un hombre que actúa y habla como un fascista.

OGlobo -el oligopolio mediático que viene de la época de los militares- y Récord, la segunda empresa televisiva de Brasil controlada por la Iglesia Universal del Reino de Dios que ha convertido a Bolsonaro en “Mesías”, son la fábrica de sentido común que ha acuñado a todos los petistas como corruptos y culpables de tolerancia con los delincuentes  y la violencia. Entre ambas parecieran no dejar espacio para otra cosa que no sea rezar pero tal vez haya una segunda oportunidad para los condenados a Cien años de soledad si se logra movilizar en tres semanas a buena parte del 20% de los brasileños que no votó, junto a aquellos que sufragaron por alguna de las opciones diferentes a la del que ya muchos llaman el Trump latino, y ojalá sea por su discurso extremista y no por su capacidad para imponerlo contra todo pronóstico.

(Al Mayadeen)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

56 pensamientos en “Brasil: Cuando la esperanza no basta. Por Iroel Sánchez

  1. En telesur un periodista brasileño dijo bien claro ke el PT tiene un 30% ke por eso es obligatorio hacer pactos

  2. ¿Cómo es posible que un fascista, golpista, misógino y homófobo personaje, que ha rehuído participar en debates con el resto de candidatos, haya obtenido tan apabullantes resultados en las elecciones brasileñas? ¿Quién le ha hecho la campaña a este monstruo, con tan favorables resultados para su elitista y criminal causa?

    Iroel en su artículo nos aporta valiosas pistas sobre lo ocurrido. No cabe duda de que el oligopolio mediático global, la más poderosa arma de destrucción masiva que ha producido la burguesía (superior a los golpes militares y sus medidas represivas, a las guerras imperiales y a las armas nucleares), ha jugado aquí una baza crucial, como lo viene haciendo en todo el mundo desde la extrapolación del neoliberalismo de las cloacas de las dictaduras militares (como la chilena y la argentina) a las democracias burguesas, lo que da buena cuenta de la escasa o nula calidad democrática de las mismas.

    Llama la atención el hecho de que la segunda empresa televisiva de Brasil (Récord) esté bajo el control de la religión, que cobra protagonismo como fórmula de manipulación de las masas y de legitimación de las cruzadas más devastadoras. Con la iglesia hemos topado, Sancho. Desde el momento en que se consigue que alguien acepte la fabulación de que un ser como nosotros es el creador del universo, con miles de millones de galaxias pobladas por millones de estrellas cuya distancia entre ellas se mide en años luz, y no sólo eso, sino que,además, se creó a sí mismo de la nada, lo que tenemos como resultado es un talibán en todo regla, un zombi, incapaz de razonar y tener una escala de valores acordes con el principio de realidad, la ciencia y los modelos más inclusivos a nivel social. Dos de sus consecuencias son el fatalismo religioso (la creencia de que las cosas malas que nos ocurren son el resultado del castigo divino, por nuestra condición de pecadores, y no como resultado de los abusos de las personas que gobiernan nuestras vidas y la irracionalidad y perversión de nuestra conducta) y el mesianismo (la creencia de que formas parte de un pueblo o clase elegida, cuyos privilegios se justifican en la voluntad divina, y de que personajes como el criminal Bolsonaro han sido predestinados para impartir justicia divina y favorecer sus intereses).

    Lo explicaba Angel Guerra al referirse a la creencia de millones de pobres brasileños, que atribuyeron a la voluntad divina, en lugar de a la voluntad y los programas del PT, las mejoras logradas durante el periodo en que este partido gobernó. También un comentarista de un artículo reciente, que, en una típica interpretación libre del cristianismo, reseñaba la creencia en la predestinación de la corriente religiosa dominante hoy en Brasil, en clara contradicción con la sentencia de que antes entrará un camello por el ojo de un aguja que un rico en el reino de los cielos. Pero, como en la religión todo es palabrería y oportunismo, no hay más que cambiar el programa, difundirlo adecuadamente, y el talibán, sin metodología racional alguna ni valores apegados a la vida y a la felicidad en el único proceso existencial posible, no dudará en comportarse como un psicópata, un sociópata o un ecópata tantas veces haga falta.

    También ha destacado Iroel con mucho acierto otro factor crucial: las políticas reformistas (en lugar de transformadoras) del PT. Cuando las reformas, antes que perjudicar, lo que hacen es alimentar la maquinaria infernal de tu adversario político, sin abordar cuestiones tan relevantes como la corrupción y la delincuencia, el resultado puede ser peor incluso que arar en el mar. Sin dejar de reconocer que algunas medidas fueron valientes y en clara confrontación con el sistema capitalista imperante en Brasil (como el programa Mais Médicos, que ofreció atención sanitaria a millones de brasileños, en clara oposición por los privilegios de la corporación médica del país y el modelo de crimen organizado típico del capitalismo), la idea troncal de que haciendo más ricos a los ricos se puede solucionar los problemas de los pobres, al ser mayor la afluencia de migajas, es completamente falaz. Como le ocurriera al PSOE durante la burbuja en España, el PT puso música a la burbuja extractiva y especulativa en Brasil para que la riqueza fluyera a mayor ritmo, sin reparar suficientemente en las consecuencias ambientales y sociales, en la esperanza de que fluyera más riqueza hacia los de abajo a través de las políticas públicas. Craso error, ya que ahora los nenúfares son mucho más exigentes y ambiciosos, de forma que sólo aceptarían un cambio de partitura que favoreciera todavía más sus intereses, que es lo que representa Bolsonaro.

    Como señala Iroel, la experiencia demuestra que bajo las plutocracias capitalistas sólo es posible la alternancia de partidos compromisarios, un poder judicial corrupto y servil, un oligopolio mediático manipulador creador del imaginario colectivo y sus límites, un ejército dispuesto a dar la patada al tablero y provocar partido o sistema nuevo y una clase política servicial sin ningún tipo de vinculación o responsabilidad ante las mayorías sociales. En un modelo de estas características, hablar de democracia es pura fantasía. Trump o Bolsonaro es la lógica consecuencia de un sistema diseñado por una minoría privilegiada y a su entero servicio que tiene en ellos a su plan B en circunstancias especiales.

    En relación con el comentario manido de que han sido las redes sociales las que han facilitado la victoria a Bolsonaro (como ocurriera con Trump) habría que decir que en esas redes sociales, donde internet y sus grandes servidores tienen tanto protagonismo al servicio del imperialismo y la peor versión del capitalismo (el neoliberalismo), quisiera destacar que muchas de las noticias falsas con las que uno se tropieza, al no hacer una búsqueda activa, proceden del oligopolio mediático global. A mi teléfono móvil acuden diariamente noticias falsas sobre Maduro y el socialismo bolivariano publicadas en los periódicos más importantes: El Mundo, La Razón, El Pais, ABC. La diferencia con los grandes medios de comunicación escritos y audiovisuales es que te facilitan una información personalizada, acorde con tu perfil, con lo que logran mejores resultados todavía a convertir en dominante en la red noticias falsas y negativas sobre aquello que te interesa, como es en mi caso Venezuela. Yo no suelo hacer caso, acostumbrado a una búsqueda activa, pero está claro que somos una minoría los que actuamos así. La mayoría se dejan guiar aún cuando puedan considerarse libres y autónomos en su navegación en la red.

  3. Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    De vinho tinto de sangue

    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    De vinho tinto de sangue

    Como beber dessa bebida amarga
    Tragar a dor, engolir a labuta
    Mesmo calada a boca, resta o peito
    Silêncio na cidade não se escuta
    De que me vale ser filho da santa
    Melhor seria ser filho da outra
    Outra realidade menos morta
    Tanta mentira, tanta força bruta

    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    De vinho tinto de sangue

    Como é difícil acordar calado
    Se na calada da noite eu me dano
    Quero lançar um grito desumano
    Que é uma maneira de ser escutado
    Esse silêncio todo me atordoa
    Atordoado eu permaneço atento
    Na arquibancada pra a qualquer momento
    Ver emergir o monstro da lagoa

    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    De vinho tinto de sangue

    De muito gorda a porca já não anda
    De muito usada a faca já não corta
    Como é difícil, pai, abrir a porta
    Essa palavra presa na garganta
    Esse pileque homérico no mundo
    De que adianta ter boa vontade
    Mesmo calado o peito, resta a cuca
    Dos bêbados do centro da cidade

    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    Pai, afasta de mim esse cálice
    De vinho tinto de sangue

    Talvez o mundo não seja pequeno
    Nem seja a vida um fato consumado
    Quero inventar o meu próprio pecado
    Quero morrer do meu próprio veneno
    Quero perder de vez tua cabeça
    Minha cabeça perder teu juízo
    Quero cheirar fumaça de óleo diesel
    Me embriagar até que alguém me esqueça

    Chico Buarque

  4. Amigo Albert. Beto Almeida, el que viste en TeleSUR, es un gran compañero y periodista. Pero una cosa son los pactos para ganar elecciones y otra cosa es el ejercicio del gobierno cuando tenía mayor popularidad como dice Iroel. Creo yo son dos cosas diferentes.

  5. El problema con la “democracia” es que para que sea de verdad se necesita un pueblo verdaderamente culto e informado. Y eso no existe en ninguna parte del mundo. En ese sentido la democracia es una ficción, demasiado buena como para ser verdad. No está bien que sea así, pero es lo que hay. No queda más remedio que seguir luchando pasito a pasito por que la utopía se aproxime lo más posible a hacerse realidad. Pero muchas veces a labor de Sísifo…

  6. Saben qué, la falta de unidad de los partidos progresistas ha traído estos resultados. Por otra parte creo que la nominación del nuevo candidato debió hacerse mucho antes.

  7. Mal debe andar una nación cuando 49 millones de personas votan a un Fascista, Lula esta en la cárcel y Dilma fuera del juego.

  8. Evidentemente que se permitio el gobierno de Lula para superar la crisis de aquel momento y Brazil mejoro el hambre, que era la consugna, todo se agravo a partir de la crisis economica de 2018, los paises centrales apretaron con el saqueo y los capitalistas locales se decidieron por no seguir “regalando” dinero a la poblacion.
    En el caso de Brazil resulta evidente que fue un plan de accion a largo plazo para destruir las posibilidades de la izquierda y lograr el exito facista.
    Y en esa circunstancias es tonto creer en los resultados de la votacion.

  9. Del PT al parecer lo único que queda con credibilidad en Brasil hoy está tras las rejas, olvidado por aquellas mayorías que durante su mandato salieron de la pobreza y la desesperanza. No logro comprender tanta ingratitud. Que ha organizado el PT al respecto?. Si no han sido capaces de ser consecuentes con Lula y mostrar su capacidad movilizadora hasta lograr su excarcelación tampoco podrán evitar en apenas unos días que Bolsonaro asuma la presidencia de Brasil.
    Totalmente de acuerdo Iroel, más que el ejemplo de Venezuela y Bolivia miren el ejemplo de Cuba, con todas las deficiencias que podramos tener que no son pocas. Si quieres llevar adelante un proceso verdaderamente emancipador debes hacerlo con la mayoría tomando el poder económico y político. Lo demás sería coquetear con el capitalismo y desgastarse en vano, la historia de los últimos 70 años de Nuestra América es muy consecuente. Venezuela, Nicaragua y Bolivia tendrán que radicalizarse.
    Saludos

  10. Brasil se me va de las manos personalmente, se me escapa de la imaginación quizás, pero lo que tengo muy claro es que “La esperanza no basta” como se titula este magnífico análisis de Iroel. Se dice que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía, pero en Brasil da la sensación que son los pocos esfuerzos por movilizar a la gran masa del Pueblo Trabajador, del Partido de los Trabajadores, por parte de la dirigencia del partido PT lo que ha conducido a la frustración, a la decepción, pero ya pasó con Dilma que se comió la destitución parlamentaria con toda pasividad, el impeachment como les gusta llamar a los golpista de nuevo cuño. Dilma se creyó la reina de Midas, y como le he leído a un analista, comenzó siendo la guerrillera que combatió la dictadura, la que iba a proceder contra la riqueza acumulada para hacer Brasil un país más justo, una Rosa Luxemburgo latina y se convirtió en una Margaret Thatcher tropical. Recuerdo con pena su ambiguo posicionamiento en la intervención de la OTAN en Libia, destruyendo el estado libio, no me cuadró aquello en el aquel momento y muchos más detalles extraños, como nombrar a Joaquim Levy ( vaya otro Levi, parece que este apellido sionista le viene de raza al galgo) como Ministro da Fazenda, un tipo vinculado a grandes bancos y al FMI, y que empezó a aplicar medidas de “austeridad” como hacen los neoliberales, así que me parece acertada la expresión de Margaret Thatcher tropical.

    Como dices Iroel, “Confiaron en que un sistema judicial en buena parte procedente de los mismos sectores que odian a Lula iba a darle la oportunidad de presentarse a unas elecciones que muy probablemente ganaría…”, Esta es otra, por qué Lula no convocó a la gente y ha preferido confiar en la justicia, como desaprovecho para movilizar las bases, manifestaciones, huelgas, movimiento en las calles, en cambio no hicieron nada de esto. El discurso del PT no fue de llamar al pueblo a las calles y en cambio si la de confiar en las instituciones, de calmar al pueblo, no de convocarlo a la lucha. Lula tampoco aprovecho como muy bien marca Iroel, cuando tenían la mayoría del pueblo en sus manos, según estadísticas hasta 80% de aceptación, no que cambio el país, ni las fuerzas policiales y militares que seguían siendo los más violentos de Sudamérica, ni tocó la reforma agraria, y las tierras indígenas seguían siendo saqueadas. Por eso se me escapa de las manos y de la imaginación Brasil personalmente….

  11. Si te radicalizas te bloquean y si coqueteas con el Capital o robas o traicionas…es difícil por ahora “bailar en casa del trompo”…
    Saludos

  12. Hasta cierto punto es comprensible que la corrupción se haya convertido en un problema en Brasil durante la etapa de gobierno del PT, al representar este partido una alternativa de poder en aquella sociedad (profundamente desigual y con baja calidad democrática), en que la clase política gobernante ya no estaba integrada por los disciplinados y obedientes peones de la oligarquía, aunque no ha tenido las dimensiones que el poder mediático y judicial le han otorgado. Pretender combatir la corrupción sin hacer mención alguna y pasar factura a los corruptores es un brindis al sol, que la sociedad brasileña va a pagar muy caro, ya que ahora, si se imponen Bolsonaro y correligionarios, los corruptores sí van a disponer de disciplinados peones a su servicio, a los que no será necesario sobornar para que hagan bien su trabajo, entre otras cosas, desmantelando las políticas sociales y privatizando las empresas públicas rentables. No sólo no van a solucionar el problema de la corrupción quienes han apostado por Bolsonaro sino que van a sufrir la peor forma de corrupción posible: un gobierno autoritario que no va a necesitar de la corrupción para alcanzar sus ambiciosos objetivos, que va a desmantelar las conquistas del periodo petista, que se va a sentir legitimado para privatizar el sector público, que va a reprimir toda clase de derechos y libertades y que no va a dudar en discriminar a los colectivos sociales más vulnerables (como los indígenas, proabortistas y homosexuales).

    Del mismo modo que en Argentina o Ecuador, en Brasil se ha puesto de manifiesto que con las políticas expansivas, dando toda clase de facilidades a la oligarquía nacional e internacional a la hora de extraer recursos y especular, el progreso de las clases inferiores es un espejismo que dura unos años y contra el que se rebela la propia dinámica de los mercados y las mejoras experimentadas por quienes dejaron de sentirse excluidos o utilizaron los gobiernos reformistas como ascensor social. Al final, las políticas económicas y demográficas expansivas encuentran mejor acomodo en los partidos que no ponen freno a la depredación de los recursos, que ignoran los problemas ambientales que ello crea y que enarbolan la bandera de la xenofobia frente a la inmigración o las minorías étnicas. Al capitalismo y sus leyes de la acumulación de riqueza hasta el infinito sólo se le puede combatir con políticas inspiradas en el decrecimiento, tanto económico como demográfico, fórmula que no cabe recomendar al socialismo cubano, cuyas normas de funcionamiento son muy diferentes y donde el crecimiento de la economía es una necesidad para atender las necesidades y derechos de la gente, nunca para cumplir las exigencias del modelo.

    De Venezuela no escucharemos ningún comentario positivo por parte del oligopolio mediático capitalista, pero hay que reconocer que el decrecimiento económico que está experimentando y la emigración de los desafectos, que jamás aceptarían un socialismo democrático y que son los culpables de que en las plutocracias las mayorías vivan explotadas y humilladas al servicio de una minoría privilegiada (sin alternativa), van a ayudar poderosamente a esa sociedad en su transito hacia un modelo diferente, como ayudó poderosamente la emigración de la burguesía batistiana y bloqueo norteamericano en el caso cubano. El capitalismo depredador y especulativo, cuya aspiración máxima e irrenunciable es la acumulación de riqueza a cualquier precio, se ha convertido en una grave enfermedad y una amenaza para nuestro futuro como especie, por lo que, como en el caso del cáncer, una dieta hipocalórica (en sentido figurado) puede que sea un recurso absolutamente necesario para que el sistema inmunológico (del socialismo bolivariano o de cualquier otro sistema alternativo) pueda acabar imponiéndose a las células malignas, que de otro modo sería como intentar acabar un incendió arrojándole gasolina, que es lo que hacen las políticas expansivas en manos de gobiernos alternativos.

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  15. Amigo Carlos Luis, si haces un pacto con una fuerza para lograr la presidencia despues no puedes deshacerte, a parte el PT en el congreso nunca tuvo la fuerza necesaria para hacer esas reformas

  16. Si por alguna casualidad a Lula se le ocurria hacer esas reformas le hacian un impeachment mas rapido que a Lula, y olvidense de la popularidad de Lula en su sgundo mandato. Dilma Rouseff en entrevista con Rafael Correa decia que en estudios que se hicieron la principal causa a que los brasileños le atribuian la prosperidad alcanzaba era gracias a Dios, el trabajo del PT no estaba entre las tres primeras causas

  17. Iroel: ¿Usted cruzaría la calle sin mirar a ambos lados con la ESPERENZA de no ser atropellado por algún automóvil?
    La ESPERANZA es solo un estado de ánimo con poco fundamento racional que se alimenta de la probabilidad o improbabilidad de que suceda algo, si usted cree que, con esperanza, y no con votos se ganan elecciones, es lógico que usted redacte textos como este.
    Sin tener los datos a mano de fuentes confiables, es la realidad la que pone entredicho cualquier argumento suyo u otro que trate de justificar mediante malabares semánticos y ofensas propuestas como la que usted expone.
    Supongamos que Bolsonaro es lo que usted opina.
    Entonces los brasileños se han vuelto locos, todos están abducidos, delirantes y faltos de sentido común o involucrados en conspiraciones y pagados por las agencias de inteligencia imperialista.
    ¿como se explica que el PT y lula hayan sacado de la miseria a más de 30 millones de brasileños y estos ahora voten por un xenófobo, racista, misógino, pro dictaduras militares y neoliberal extremo.

    Un Saludo

  18. El emperador romano Julio Cesar cruzó el Rubicón, otro Julio Cesar pero este de “pega” le dice a Iroel que cruce, pero la calle, no sabemos si con esperanza o sin ella.. de entender algo de lo que quiere decir el Julio Cesar de marras, y finalmente Julio Cesar cruza, pero los dedos, para decir Vine, vi y.. no se enteró de lo que Iroel escribe en el post…

  19. Iroel, los respeto porque es su derecho a expresarse, no por porque estén de acuerdo conmigo, respeto que va ligado a la persona no a su criterio, no me interesa convencer a nadie de “sus verdades” o mejor expresado, de sus puntos de vistas, el cual casi siempre no va ligado a la información real sino a una opinión temporal, mi objetivo más bien establecer un debate que exponga otros ángulos de visión, como sucedió en Cubadebate con su artículo. Estamos claros que esto es un blog, no la mesa redonda.
    Denota que en cierto grado (Tocororo 20:43) se sintió más aludido por mi comentario que usted, por cierto, me estremeció su “Haiku”, quizás su roll social, ahora, es ser un guardia como los del experimento de Philip Zimbardo.
    Retomando su artículo creo que desde mi perspectiva se trata de justificar una realidad demoledora con una ilusión reconfortante, proceso muy normal en el ser humano primeramente por preferir y expresar información que confirman nuestras creencias y finalmente creemos en algo por razones irracionales, pero las justificamos racionalmente, creo que en este caso el principio de Ockham se ajusta.
    Lo último que un pez notaria en su hábitat, es el agua. Marshall McLuhan
    Un Saludo

  20. Divino Julio, insisto en que no ha leído usted el artículo o lo ha hecho de un modo tan prejuiciado que no aprecia que precisamente lo que hace es criticar esa esperanza que no se basa en hechos. Saludo

  21. Espero no decepcionarle Julio Cesar si le digo que no me sentí aludido en absoluto por su “enigmático” comentario. Tampoco me siento guardián del templo pupilense, la pupila Insomne se guarda muy bien por si sola e Iroel ni le cuento.
    A ver si le gusta más este otro “Haiku”: Corté una rama – y clareó mejor – por la ventana..
    Le recomiendo la película Experimento X

  22. Tocororo : te refieres a la pelicula del director Paul Scheuring,donde trabajan Adrien Brody y Forest Whitaker.
    Un Saludo

  23. Tocororo: No deseo entrar en disquisiciones filosóficas sobre el tema y ni de cerca puedo sentirme con un sentimiento decepción pues no tengo desengaños con usted, pero contradictoriamente como mi respuesta fue sobre el artículo de Iroel y expresamente me dirigí a él y es usted quien me respondió de manera “vehemente”, pues no deseo poner irónicamente, por eso llego a la conclusión cartesiana que usted tenía más incentivos para responderme.
    Por cierto, mis hijos viven Forlì, Italia, muy cerca de ese pequeño rio el cual tuve la dicha de cruzar y no en plan de general de guerra.
    Pero sigo manteniendo mi inquietud sobre el tema tratado y quizás usted me pueda ofrecerme más luces que sombras sobre esto.
    ¿Porque más de 49 millones de brasileños votaron por un xenófobo, racista, misógino, pro dictaduras militares y neoliberal extremo?
    ¡Esa es la pregunta que se tiene hacer la izquierda brasileña!, y eso es lo que hay que cuestionarse seriamente en principio, será que es políticamente incorrecto decir aquí que esa izquierda latinoamericana ha fracasado ostensiblemente y con creces en sus planes por su mal manejo económico y su congénita corrupción que la secunda, como causas principales.
    Ergo a partir del origen de ese fracaso solo se podrá retomar un nuevo camino, siempre alejado de la quimérica esperanza, no lo cree usted.
    Un Saludo

  24. Julio Cesar estoy en total acuerdo con usted. El tratamiento de los medios con Bolsonaro fue fuerte tambien y si vamos a otros paises, como en Estados Unidos, donde la mayoria de los medios de comunicacion estaban en contra de Trump y logro sacar 60 millones de votos. El PT se asocia a la corrupcion y no hay ke ir a Harvard para saber que si hubo corrupcion. En una mesa redonda uno de los panelistas, no recuerdo si Sergio ALejandro o Lazaro Barredo, decia que algo que tenia Bolsonaro es que no se asociaba a la corrupcion y que uno de los lemas de su campaña era lucha contra la violencia, algo que el PT en 13 años no pudo hacer mucho

  25. Si los dislates de Julio Cesar tuvieran un atisbo de verdad, también el ascenso al poder de personajes como Hitler y cualquiera de los políticos con un perfil parecido a Bolsonaro o Trump sería el resultado de un ostensible fracaso de la izquierda. Inclusive golpes de estado como el de Pinochet y su incubadora neoliberal sería el resultado del fracaso de la izquierda liderada por Salvador Allende. ¿Por qué es tan complicado de entender que el ascenso de estos personajes es producto del fracaso de la falsas democracias liberales y sus modelos turnistas, a modo de plan B de la oligarquía? ¿Acaso no está ocurriendo algo parecido en muchos países europeos, en que todavía no han gobernado partidos antisistema o no compromisarios de la oligarquía, como Francia, Austria, Italia?

    Asistimos al más clamoroso fracaso de las plutocracias liberales, entre cuyos modelos habría que incluir a los gobiernos alternativos que simplemente han intentado imitar a la socialdemocracia de otras etapas en pleno proceso de desmantelamiento de la sociedad del bienestar, como sería el caso de Brasil, Argentina y hasta de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que en ningún momento pretendían transgredir las líneas rojas establecidas por la oligarquía en los buenos tiempos de la mal llamada sociedad del bienestar.

    Digámoslo con absoluta claridad: lo que no sirve son las democracias burguesas y lo que se ha convertido en un obstáculo difícil de superar en la transición hacia modelos democráticos e inclusivos son los instrumentos tradicionales de la oligarquía: el oligopolio mediático, el corrupto poder judicial, el ejército y el poder económico de las grandes corporaciones, para quienes Bolsonaro es su tabla de salvación en un momento especial de América Latina y del mundo, donde los infantilismos de otras etapas (típicos de la socialdemocracia y algunos partidos liberales que llegaron a cuestionar la existencia de clases sociales) están dando paso a una verdadera lucha de clases. Bolsonaro sería aquí la contraparte de políticos como Nicolás Maduro o el nuevo Lula más radical (al que no se le podía permitir volver al poder). En este nuevo escenario, la política se tiene que hacer en clara confrontación con los sistemas turnistas liberales y sus instrumentos de poder, que han dejado de ser modelos estables y de consenso. Que esto vaya a ocurrir en Brasil, con el autoritario Bolsonaro en el gobierno, no parece plantear el menor problema a la oligarquía y sus aparatos. Muy diferente es la situación cuando la confrontación tiene lugar en naciones donde gobiernan partidos al servicio de las mayorías sociales y se intenta consolidar toda clase de derechos a costa de los privilegios de las oligarquías nacional y transnacional, como sería el caso de Venezuela.

    Si fuera cierto que los medios de la oligarquía atacaron a Bolsonaro, siendo Brasil una de sus principales fortalezas, ¿quién le ha hecho la campaña a este siniestro personaje y quién le ha desbrozado el terreno? Cuando de atacar a algún candidato en la política de estado se trata, la mejor estrategia suele ser ignorarlo, pero esto no es lo que ocurrió con Trump, que acaparó más del 30% del tiempo dedicado a los 16 candidatos (8 del PD y otros 8 del PR) que compitieron inicialmente, y seguro estoy que, si hiciéramos un análisis de los mensajes verbales y no verbales de los grandes medios, el tratamiento recibido por él marcó la diferencia, al igual que las manipulaciones construidas en las redes sociales para crear una imagen de político antisistema, que era lo único que podía funcionar en la sociedad norteamericana ante el hartazgo del pueblo por el funcionamiento de la democracia liberal (¿o deberíamos hablar también aquí de ostensible fracaso de los gobiernos de izquierdas?), que es lo que viene ocurriendo también en Brasil y donde el PT del Lula del primer mandato y de Dilma simplemente jugaron a imitar a la socialdemocracia, ignorando así que el lugar que les corresponde a las democracias burguesas (por méritos propios) es el basurero de la Historia.

  26. Albert 14:45 coincido con usted, pero parece improbable un reconocimiento público en lo que hemos concordado.
    Quiero dejar bien claro que no tengo nada personal contra Iroel y su blog, esto es un intercambio de ideas con un solo objetivo de mi parte, enriquecerlo desde otras ópticas.
    Y como a mí no me pagan por escribir me tomo la libertad de expresarme sin tapujos ni parábolas, como expuso nuestro José Martí: La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla“(1), por eso trato de ser objetivo y cuando no tengo la razón reconozco y cambio rumbo, pero hay personas que este ejercicio anti ego le es muy difícil, y llegar a aceptar que ellos no sean la expresión de la sabiduría política ante cada respuesta a la realidad es harto difícil.
    La izquierda tiene que replantearse muchas cosas, nuestra izquierda, y como expreso si mal no recuerdo el nieto del Che: ser de izquierda” implica, ante todo, cuestionar con fiereza las incoherencias y dislates de la izquierda misma.
    (1) Ciegos y desleales”. Patria. Edición 47. Nueva York, enero 28 de 1893. OC. 2:216.
    Un Saludo

  27. Sin permiso es muy buen Nick, pero traer al ruedo a Hitler ya paso la raya de lo racional y permisible, realmente no se como encaja aqui, todo parece indicar que nuestra división no es por tener “diferencias ideológicas”, sino por nuestra vehemente tendencia a machacarnos entre nosotros mismos y relegar al patíbulo de la ironia y otros epitetos, al otro compatriota que no comparte nuestro pensamiento.
    Y como no deseo seguir esta lucha intestina me retiro por hoy.
    Un Saludo

  28. Si seguimos la “lógica” de pensamiento de Sin permiso (16:34), podríamos también decir basados en lo escrito por Orestes Sandoval (11:40), que en cuba no existe atisbo de democracia y/o la que existe es una ficción y nuestro pueblo no es culto e informado.
    No me parece correcto.
    Un Saludo.

  29. Bueno pues al final Julio Cesar, vino, vio y se quedó “vehementemente” en el post, no sabemos si más tiempo del calculado o no, yo personalmente celebro su presencia y que pudiera ser en otros temas enriquecedora su presencia, aunque en mi opinión y con todo el respeto merecido, y ahora que sabemos que tiene familia en forli, seguro que podrá consultar el significado en el caso de la casi inexistente posibilidad de desconocerlo, algo que un amigo italiano decía en estos casos: “Che ostenta con presunzione il proprio sapere, spesso inconsistente”.

    Yo le pregunto a Julio Cesar si ha leído el post de Iroel tal y como se le ha propuesto y que es la razón de que yo escribiera mi comentario del Rubicón, porque sigue Ud. hablando de esperanza como si habláramos de que la esperanza es lo último que se pierde y todas esas memadas, y precisamente Iroel lo que quiere dar a entender que mas allá de esa esperanza o ese deseo de no ver un país como Brasil en manos de un energúmeno, hay que buscar las razones e intentar corregirlas y va argumentando, al menos es lo que yo veo se puede entender del escrito de Iroel. Pero Ud. entra disparando afirmando que “a ver si resulta que los brasileños se han vuelto locos, o abducidos, delirantes y faltos de sentido común o involucrados en conspiraciones y pagados por las agencias de inteligencia imperialista”, esto último con típico rintintin.

    Como Ud. me pregunta si puedo ofrecer alguna luz sobre esa cuestión, pues como dije en un comentario en otro post, no sé si de luz o sombra, pero Brasil es un país muy desestructurado y sin educación política, y encima con más de 40 millones de feligreses de las iglesias evangelistas, pentecostales y con ese pavoroso estilo neocolonialista en AL, (seria un tema para un post) y Bolsonaro de “Messias”, se jodió, con la iglesia nos topamos. Así que toda una masa de población a merced de cualquier “iluminado fascista” como en este caso, no sería la primera vez que esto ocurre en otros continentes, ejemplos y solida argumentación ya los da el compañero Sin-permiso pero Ud. le responde que ya pasó de la raya de lo racional y permisible, le noto algo molesto por esta comparación semántica Julio Cesar, porque veo luego que se adhiere a lo que el comentarista Albert decía en palabras de otro, que ” uno de los lemas de su campaña era lucha contra la violencia, algo que el PT en 13 años no pudo hacer mucho”, así que Ud. apoya esta cantinflada de este comentarista, que hace suyas esas palabras? Así que Bolsonaro lucha contra la violencia? alguien que dice que no se tenía que haber torturado en la dictadura sino eliminarlos o matarlos o bueno cualquier lindeza? o haber matado no recuerdo ahora mismo qué presidente. Bueno el comentarista Albert podríamos interpretar que es un votante de Bolsonaro en caso de tener todo su derecho a voto si fuera brasileño, y Ud. con otra retorica, mas de Expediente X, esa serie de tv de la cadena FOX, digo esto porque parece muy puesto en el tema.

    Ya que hoy por no desea mas lucha intestina, yo conozco algunos remedios muy buenos para la lucha intestina contra parásitos, bacterias y virus, incluso contra el áscari, aquí no me interprete mal pfv, si le interesa le puedo dar alguna indicación, si cogiéramos más confianza.

  30. Tocororo en tu comentario 9:12 me sugieres una pelicula, Esperimento X,le pregunto de nuevo pues tengo inquietud: te refieres a la pelicula del director Paul Scheuring,donde trabajan Adrien Brody y Forest Whitaker.
    Un Saludo

  31. Tocororo: una sugerencia saludable, la mención de mi familia queda fuera de cualquier comentario futuro, hacerlo solo me ataña a mi persona.
    También es mi deseo que no se me limite el tiempo y mi presencia en este blog, por lo que usted expresa (vino vio y se quedó, no sabemos si más tiempo que el calculado) o es que por tener criterios diferentes puedo ser desterrado, eso sería anticonstitucional.
    Que no concuerde en “algún” punto de vista no es sinónimo de no haber entendido el post, no lo cree usted.
    También me percato que usted no leyó mi comentario 16;49 último párrafo, y así podrá percatarse de que no apoyo a Bolsonaro, me hago responsable de lo que escribo y hablo, no de lo que usted o terceros interpretan.
    Considero que esto ha ido más allá de un simple intercambio de ideas, y creo que su convite de (celebrar mi presencia) no acomoda con la manera qué se expresa hacia mí, no es de mi interés entablar un intercambio de ideas con alguien que necesita ironizar y desacreditar, he sido respetuoso en mis comentarios y en ninguno asoman, memadas, cantinfladas y rintintines. Para convencer se necesitan otras herramientas.
    Ya lo dejé bien despejado y potable en el segundo párrafo de mi post 16:49, que parte de eso no se entendió.
    Finalmente, creo que sí podemos coger más confianza, siempre sobre la base del respeto a nuestras diferencias, porque estoy más que convencido que tenemos otros puntos en común como especie humana y cubanos, y recordar que nuestro José Martí (porque infiero que es suyo también) vivió y murió por el respeto a la libertad y al pensamiento ajenos, aun del ente más infeliz, y jamás descalifico y sintió odio aun por aquel que le quitaba su libertad.
    De todas maneras, gracias por su sana preocupación en darme algunos “remedios intestinales”, pero creo que por el momento puedo gestionármelo de manera muy eficiente.
    A manera de tips y espero que no lo tome como una imprudencia o intrusismo, sino como corrección sabia, pues aquí es posible que mi conocimiento lo sobrepase, ya tengo hace muchas décadas una maestría en el IPK en parasitología médica y otros estudios en el instituto Pasteur.
    El nematodo (parasito intestinal) al que usted hace referencia (áscari), primeramente, no lleva acentuación y según la nomenclatura el género se pone en mayúsculas en este caso (Ascari), y la especie en minúscula y cursiva. Ejemplo: Ascari lumbricoides.
    Un Saludo

  32. yo tengo una prima en Brasil, y me ha dicho que si se dicen barbaridades por los medios de Bolsonaro, si del PT se habla mas o menos no se decir. Y en esa logica del control de los medios estoy en total acuerdo con Julio Cesar cuando expresa que si nos guiamos por esa logica aqui no hay democracia. Ojo nos gusta hablar mucho de lo ajeno y no vemos lo que tenemos aqui. Recuerdo en una mesa redonda, de la que soy un televidente habitual pq me gusta mucha la politica internacional, que el periodista Olover Zamora Oria criticaba a Mauricio Macri porque no fue a la cumbre de la CELAC en Ecuador por ir a la cumbre de Davos y en su lugar envio a la presidenta Michetti, pues resulta que a esa misma cumbre no fue nuestro presidente por un viaje a Francia que tenia planificado, entonces. Hay que tener mucho cuidado con esas cosas

  33. es muy bueno que tocororo vea bien la presencia de Julio Cesar e incluso la mia. No siempre se puede tener la misma opinion

  34. Don Julio: Hitler fue algo muy cercano a lo que tenemos ahora, un producto (o subproducto) de las democracias burguesas (la república de Weimar en este caso), como lo son Trump y Bolsonaro. Cuando la política se convierte en propaganda, controlada por un totalitario oligopolio mediático del 5% del censo electoral, las decisiones las toman los partidos turnistas de esta minoría privilegiada y sus peones no tienen vinculación programática alguna con los electores ni responsabilidad alguna al comportarse como tiranos, Hitler, Trump y Bolsonaro no son una excepción o contrapunto sino los auténticos “pata negra” del modelo liberal, reservados para situaciones y misiones especiales, como las que vivimos ahora.

    Yo no diría que el pueblo cubano es inculto en ningún aspecto y mucho menos que no es democrático por no estar curtido en las cantinfladas de los sistemas liberales, que de democráticos unicamente tienen que convocan al pueblo un día cada cuatro años, pero, como denunciara Juan Jacobo Rousseau, al día siguiente el pueblo es esclavo, no es nada, ya que los candidatos de la oligarquía juegan con amplia ventaja en un imaginario colectivo construido por sus aparatos ideológicos y sin ningún tipo de vinculación y responsabilidad ante los electores. De Cuba, debemos resaltar que contó con la suficiente cultura política y sabiduría para superar ese modelo decadente y dotarse de una carpintería política, económica, cultural y militar que le ha permitido resitir casi 60 años sin renunciar a las conquistas de la revolución, a la paz y al internacionalismo solidario. Tengo mis dudas razonables sobre su patriotismo al ignorar todo esto y menospreciar a su pueblo por el hecho de que no comparte el paradigma dominante, que equivale a defender el geocentrismo en tiempos de Galileo.

  35. Estimado Sin-permiso, no es necesario que me trate de Don, pero lo acepto siempre que sea en plan de cortesía y respeto. Hacer comparativas es un ejercicio que debe ser muy cuidadoso y cuando por fin se lleva a cabo siempre debe ser entre semejantes. No existe comparativa entre Trump, Bolsonaro y Hitler amen de compartir algunas características histriónicas exacerbadas y ciertos oscuros criterios emitidos.
    Ya lo expresé en mi post 11:52, pero parece que no fue suficiente, cito otra fuente: al profesor de filosofía de la universidad de Iguazú en Brasil Gustavo Bertoche Guimarães expreso y cito algunos párrafos:
    (1) Bolsonaro surgió de aquí mismo, del campo de las izquierdas. Surgió de nuestra incapacidad para hacer la necesaria autocrítica. Surgió de la negativa a conversar con el otro lado. Surgió de la insistencia en la acción estratégica en detrimento de la acción comunicativa, lo que nos llevó a demonizar, sin intentar comprender, a los que piensan y sienten de modo diferente.
    El voto a Bolsonaro, no nos engañamos, no fue el voto a la derecha: fue el voto antiizquierda, fue el voto antisistema, fue el voto anticorrupción. En la cabeza de mucha gente (aquí y en los Estados Unidos, en las últimas elecciones), el sistema, la corrupción y la izquierda están ligados. El voto de ellos aquí fue el mismo voto que eligió a Trump allá. Y los pecados de la izquierda de allí son los pecados de la izquierda de aquí. No, amigos, Brasil no tiene 47% de machistas, homofóbicos y racistas. Calificar a los votantes de Bolsonaro de todo eso no va a resolver nada, porque el engaño no va a prender. El elector medio del tipo no es nada de eso. Él sólo no quiere que el país sea gobernado por un partido que tiene un dueño.
    Y no, no está habiendo una disputa entre barbarie y civilización. El bárbaro no disputa elecciones. (Ah Hitler disputó, etc. ¿Usted ha leído Mein Kampf? Yo sí. Está todo allí, ya en 1925. Lo siento, amigo, pero chistes y frases imbéciles NO SON Mein Kampf. ¿Dónde está su capacidad hermenéutica?).
    Hay una ola Bolsonaro, pero podría ser una ola de cualquier otro candidato anti-PT. Yo sospecho que Bolsonaro surfea en esa ola solo porque es el más antipetista de todos.
    Y la culpa del surgimiento de esa ola es nuestra, exclusivamente nuestra. No sólo es nuestra, como continuará siendo hasta que consigamos hacer una verdadera autocrítica y traer de vuelta a nuestro campo (y para nuestros partidos) una práctica verdaderamente democrática, que es algo que perdimos hace más de veinte años.
    Hablamos tanto en defensa de la democracia, pero no practicamos la democracia en nuestra propia casa . ¿Es que olvidamos su significado y transformamos también la democracia en un mero lema político, en que lo que es nuestro es automáticamente democrático y lo que es del otro es automáticamente fascista? Es hora de utilizar menos las vísceras y más el cerebro, amigos. Y los slogans hablan a la bilis, no a la razón.
    Bolsonaro tuvo los votos que tuvo porque evitamos, a toda costa, mirar nuestros errores y cambiar la forma de hacer política. Nos quedamos atrapados en nombres intocables, incluso cuando demostraron su falibilidad. Adoptamos el método más podrido de conquistar mayoría en el congreso y en las asambleas legislativas, por haber preferido el poder a la virtud. Corrompimos los medios con anuncios de empresas estatales hasta el punto en que los medios pasaron a depender del Estado. Y expulsamos, o llevamos al ostracismo, todas las voces críticas dentro de la izquierda.
    (1) http://www.infobae.com/america/america-latina/2018/10/13/un-profesor-de-filosofia-brasileno-explico-por-que-bolsonaro-gano-la-primera-vuelta/
    http://www.milenio.com/opinion/…/brasil-en-la-encrucijada-neopopulista
    https://www.actuall.com/…/elecciones-brasil-la-corrupcion-de-lula-es-el- motor-de-bolsonaro/
    http://www.defrentedigital.com
    Un Saludo

  36. Con permiso de todos, se me quedaba algo en el tintero, si usted Sin-permiso, tienes dudas de mi patriotismo es su dilema, esa inquietud suya ni me quita un parpadeo, para decirlo políticamente correcto, yo solo seguí su misma línea de pensamiento en cuanto a su comentario 16:34, y lo compare a otro criterio emitido por otro usuario, no ponga palabras en mi boca que no he expresado y fíjese más en los detalles.
    Soy tan cubano como usted y no permito que se ponga en duda si soy patriota o no, eso pasa la raya del respeto, respeto que he tenido en mis comentarios.
    Ah, y es mejor pedir permiso.
    Un Saludo

  37. Me disculpo con Iroel si en mi primer comentario fui demasiado áspero, puedo comprender eso.
    Pero por otro lado percibo en las palabras de otros usuarios cierta hostilidad, y ya lo expresé en mi post 17:04, la propensión que tenemos los cubanos de machos alfa a ladrarnos entre nosotros cuando no compartimos una idea y de abrazar la refractaria idea y determinación que nuestros puntos de vista son la verdad absoluta, nuestro Fernando Ortiz, trato algo parecido, el Choteo como cualidad innata de nuestro pueblo.
    Errar es una de las cosas que más hacemos los humano, pero perseverar en los errores eso sí que es diabólico. Por eso pienso que la línea a seguir en nuestra conducta es la de la tolerancia mutua, y que nunca pensaremos todos de la misma manera y siempre veremos la verdad fragmentariamente y desde distintas perspectivas.
    “Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él. “Mahatma Gandhi
    Un Saludo

  38. Me disculpo con Iroel si en mi primer comentario fui demasiado áspero, puedo comprender eso.
    Pero por otro lado percibo en las palabras de otros usuarios cierta hostilidad, y ya lo expresé en mi post 17:04, la propensión que tenemos los cubanos de machos alfa a ladrarnos entre nosotros cuando no compartimos una idea y de abrazar la refractaria idea y determinación que nuestros puntos de vista son la verdad absoluta, nuestro Fernando Ortiz, trato algo parecido, el Choteo como cualidad innata de nuestro pueblo.
    Errar es una de las cosas que más hacemos los humano, pero perseverar en los errores eso sí que es diabólico. Por eso pienso que la línea a seguir en nuestra conducta es la de la tolerancia mutua, y que nunca pensaremos todos de la misma manera y siempre veremos la verdad fragmentariamente y desde distintas perspectivas.
    “Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él. “Mahatma Gandhi
    Un Saludo

  39. Creo que ha este debate le viene muy bien este artículo de Luis Casado. (Aplauso para Iroel por su paciencia) http://www.politika.cl/2018/10/15/saint-just-explica-bolsonaro/

    Saint-Just explica Bolsonaro.
    Algunos analistas, sin duda bien intencionados, comentan el indetenible avance de Jair Bolsonaro en Brasil, o el resurgimiento del fascismo en Europa, culpando de todo a una cierta “izquierda”. En la materia servidor profesa que cada palo debe aguantar su vela. Pero lo cierto es que este combate no empezó ayer… las traiciones se arrastran desde hace siglos.

    Hace ya casi 230 años, Louis de Saint-Just, compañero de Robespierre, refiriéndose a la actitud del “marais” (pantano o ciénaga, para referirse al centro político, a los indecisos y/o a los oportunistas) exclamaba: “Hacer una revolución a medias es cavar su propia tumba”.

    Es poco probable que enseñen eso en las escuelas de ciencias políticas: durante siglos la ciénaga, los monárquicos, la derecha y ese progresismo vergonzante y corrupto llamado “girondinos” reciclado más tarde como centro, han vomitado toneladas de mentiras e insultos sobre la memoria de Robespierre y sus compañeros.

    De esa manera los verdaderos culpables del Terror pasaron piola, incluyendo a los muy terroristas Tallien y Fouché que se pasaron al campo de los “moderados” como un Tironi o un Correa cualquiera.

    E hicieron olvidar que el 9 Thermidor, fecha que marcó la caída de los revolucionarios, se saldó por centenas de asesinatos políticos, incluyendo los de Robespierre, Saint-Just, Couthon, Goubon, Fleuriot-Lescot, Hanriot y 15 otros representantes de los sans-culotte, guillotinados al mismo tiempo.

    Robespierre había recibido un tiro en la mandíbula (disparado por el gendarme Charles-André Merde, eso no se inventa), a Couthon le habían roto el cráneo, Hanriot recibió un bayonetazo que le arrancó un ojo. Una carreta que transportó al grupo llevaba el cadáver de Philippe-François-Joseph Le Bas: ¡guillotinaron a un muerto! En el camino pararon delante de la casa en que vivía Robespierre para embadurnar los muros con sangre. Los métodos de la progresía son dulces y amables.

    Poco después abolieron el sufragio universal y reimpusieron el esclavismo. Los negociantes y mercaderes en el poder durante el Directorio y el Consulado, sin olvidar a los banqueros que financiaron el golpe de Estado de Napoléon, rentabilizaron rápidamente su inversión.

    Saint-Just, uno de los más decididos defensores de la verdadera Revolución Francesa, la de 1792, había sentido venir la traición de los terroristas. En un discurso, denunció el complot: “La revolución está congelada, todos los principios están debilitados, solo quedan gorros rojos portados por la intriga. El ejercicio del terror hastió el crimen, como los licores fuertes hastían el paladar…”

    El mismo Saint-Just, al frente de las tropas republicanas que combatían la invasión de la Europa monárquica, se ilustró en una anécdota cuya memoria llegó hasta nosotros. Con dos ejércitos frente a frente, un oficial monárquico se acercó a las tropas de los sans-culotte, una bandera blanca en la mano. Le dejaron acercarse, y entonces el oficial pidió hablar con Saint-Just. “Le traigo un mensaje de mi general”, le dijo, al tiempo que le tendía una carta.

    La respuesta de Saint-Just no se hizo esperar: devolviéndole la carta sin abrirla ni leerla, le dijo: “Dígale a su general que la República solo recibe de sus enemigos, y les devuelve… ¡plomo!”

    El fenómeno de Jair Bolsonaro en Brasil, explicado con la referencia al revolucionario francés Louis de Saint-Just. Foto: AFP/ Cubadebate.

    Saint-Just, como Robespierre, creía en la virtud. Por algo a Robespierre lo apodaron el Incorruptible. La virtud estaba encarnada en la República, en la Declaración de los Derechos del Hombre, en el fin de la esclavitud y la eliminación de las castas, en el sufragio universal. A quienes se quejaban de las medidas revolucionarias Saint-Just les respondía:

    “Lo que constituye la República es la destrucción total de lo que se opone a ella. Se quejan de las medidas revolucionarias. Pero somos moderados en comparación de todos los otros gobiernos”.

    Era una época en la que la Inquisición española asesinaba heréticos y “brujas” por miles. Los tribunales ingleses hacían degollar, o ahorcar, por el delito de ser pobre. En Bélgica, el barón Blasius Columban Freiherr von Bender asaba a los niños miserables. En Alemania enterraban vivo al pueblo encerrado en las prisiones. Por eso Saint-Just se preguntaba: “¿Hablan de clemencia los reyes de Europa?”

    Rechazando la violencia –Robespierre había propuesto abolir la pena de muerte en la Asamblea Constituyente, y los progresistas se opusieron… – Saint-Just afirmaba: “…como el interés humano es invencible, no es por medio de la espada que se funda la libertad de un pueblo.”

    El mismo Saint-Just, en un alarde de modernidad que sorprende aun hoy, decretó: “La felicidad es una idea nueva en Europa”.

    A quienes criticaron el juicio a Louis XVI, que complotaba con los enemigos de la República, corrompía a sus altos funcionarios con el dinero que la propia República le daba, e informaba a las tropas extranjeras de los movimientos de las fuerzas republicanas, Saint-Just les espetó:

    “Cuando el pueblo era oprimido, sus defensores estaban proscritos: Oh, vosotros que defendéis al que todo un pueblo acusa, no os quejéis de esta injusticia. Los reyes perseguían en las tinieblas; nosotros juzgamos los reyes a la cara del universo”.

    El intento de Saint-Just, Robespierre y sus compañeros de tomar el cielo por asalto generó odio y revanchismo hasta nuestros días. El odio y el revanchismo del riquerío, de los poderosos, de los amos contra la Humanidad toda, horrorizados ante la simple posibilidad de la democracia.

    Bolsonaro no es sino la fachada mediática: detrás se ocultan los poderes financieros.

    En este combate, desertado por eminentes “progresistas” como Fernando Henrique Cardoso, social-demócrata típico, yunta de Ricardo Lagos y Felipe González, no hay que olvidar el consejo de Saint-Just:

    “Hacer una revolución a medias es cavar su propia tumba”.

  40. Señor Julio Cesar: Hitler, Trump y Bolsonaro comparten el denominador común de ser los líderes “pata negra” del plan B de la oligarquía, con la diferencia de que Hitler fue el Trump de una potencia económica mundial humillada y ofendida en la I guerra mundial que carecía de un espacio vital frente a los grandes imperios. Usted parece ignorar esta circunstancia y aplica un doble rasero en sus análisis: condena a la izquierda que sacó de la pobreza a 30 millones de brasileños y muestra tolerancia absoluta y complicidad con los responsables de las profundas desigualdades y privación de derechos asociadas al imperialismo y al neoliberalismo. ¿Se ha preguntado usted alguna vez por las líneas rojas que la capacidad destructiva del imperialismo establece a cualquier gobierno reformista? De buena gana Lula, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa habrían ido mucho más lejos en sus reformas, pero ello hubiera tenido consecuencias. ¿De verdad cree usted que el colonialismo y el imperialismo clásico se acabó con la derrota de las potencias del eje en la II Guerra Mundial?

    Tanto Iroel, como Tocororo y yo mismo le hemos insistido en el razonamiento de que, con políticas reformistas (como las que ha hecho siempre la socialdemocracia, anteponiendo los intereses de la oligarquía), lejos de alcanzar las transformaciones en derechos y redistribución de la riqueza, lo que se consigue muchas veces es agravar la dependencia del productivismo y el consumismo sin solucionar los graves problemas estructurales, con lo que el punto de llegada se convierte en más problemático para los gobiernos de izquierdas que el punto de partida. Añadamos a ello el problema de la corrupción, que también ha afectado gravemente otros partidos brasileños (Temer es un claro ejemplo) pero que tiene más sentido que se dé en las filas del PT por el hecho de ser un partido reformista (a los peones de la oligarquía no hace falta corromperlos o ya se encargarán ellos de adaptar la legislación a las exigencias de la minoría privilegiada). Sin embargo, usted no hace mención alguna a la peor de las corrupciones: la de quienes prometen cosas en campaña que después no cumplen en las instituciones o la de quienes violan los mandatos constitucionales más relevantes (sobre todo los relacionados con los derechos y libertades de las clases humildes). Lula sacó de la pobreza a 30 millones de brasileños y Hugo Chávez sacó del limbo legal y concedió derechos a millones de venezolanos. ¿Acaso no es esto preferible, contemplando los casos de corrupción, a los gobiernos vendepatrias y esclavistas de Menem (le recuerdo su famosa justificación: si hubiera dicho en campaña lo que iba a hacer, no me habrían votado), Macri o Temer.

    Se equivoca usted al considerarme un compatriota, ya que tengo la nacionalidad española. Para ser usted un cubano que ha tenido que soportar durante casí 60 años los crímenes de lesa humanidad del imperialismo yanqui, demuestra una empatía y generosidad hacia el enemigo, que es también el enemigo número uno de la Humanidad, de difícil catalogación y justificación. El doble rasero que aplica en sus análisis no le hace ningún bien a su clase social, suponiendo que usted sea clase trabajadora como la mayoría de cubanos, que en 1959 hicieron lo que había que hacer para que la burguesía emigrara a Estados Unidos y se convirtiera en una pieza fundamental en la gobernanza del patio trasero del imperio yanqui.

    Lo último que podía esperar de un cubano como usted es que se convirtiera en una vocero de la derecha, que es lo que demuestra en sus análisis de la realidad en Brasil y en América Latina y lo que parece perseguir al participar en este blog, aunque no seré yo quien intente disuadirle de que lo haga. Atribuir al PT (imagino que diría lo mismo del socialismo bolivariano en Venezuela) el control de los medios públicos y privados es de traca. Mientras han estado en el gobierno, el control que han ejercido de los medios públicos, no sólo ha sido legítimo sino absolutamente necesario para combatir el pensamiento único del oligopolio privado. Mientras en Venezuela todos los grandes medios privados son opositores y pueden decir cualquier cosa sin censura (incluso promover la desestabilización y el golpismo), en España todos los medios públicos y privados han creado un oligopolio que ya hubiera querido para sí el maestro Goebbels, ya que este no dispuso de efecto manipulador del falso pluralismo, en que la audiencia incauta acaba confundiendo pluralidad de medios (todos propiedad o bajo control de una minoría privilegiada) con pluralismo informativo.

  41. Sin-permiso, pienso que su extensa respuesta es como un ejercicio de crecimiento personal para usted. Lo felicito que siga manteniéndose en esa línea, yo no lo he ofendido, pero parece que ha equivocado la amabilidad con debilidad.
    Nuestro héroe que no es el suyo ya había descrito comportamientos similares.
    Todas las tiranías tienen a mano uno de esos cultos, para que piense y escriba, para que justifique, atenúe y disfrace: o muchos de ellos, porque en la literatura suele ir de pareja el apetito del lujo, y con éste, viene el afán de venderse a quien pueda satisfacerlo. Por casa con coche y bolsa para queridas vende la lengua o la pluma mucho bribón inteligente”. OC.12:276
    Haciendo la salvedad en tiranías y cultos.
    Por si no fuera suficiente que nunca lo es para estos casos , nuestro héroe nacional también escribió: “No hay espectáculo, en verdad, más odioso que el de los talentos serviles”, haciendo también la salvedad de talento.
    Un Saludo

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