¿Un tenis en la cabeza?* Por Jesús Arencibia Lorenzo


La anécdota se ha vuelto lugar común en la familia. La erudita tía se esforzaba para que su sobrina, casi adolescente, se acercara a libros y obras de arte, a lo más refinado de la creación. Pero la muchacha, ni modo. Aquel día, algo le «llenó la cachimba» y soltó sin meditarlo:

—¡Mi’jita, tienes un tenis en la cabeza!

Ella ripostó de inmediato:

—Sí, un tenis, pero Adidas.

Aunque lo que sobrevino fue la carcajada de los presentes y la admiración por la agilidad mental de la chiquilla, el brevísimo diálogo deja sustancia para largascavilaciones. ¿Qué tienen en la cabeza los más nuevos? ¿Cuáles son sus referentes de entretenimiento y de belleza? ¿Con qué están armando sus futuros recuerdos y nostalgias? ¿Cómo sienten la Cultura, que, por supuesto, es mucho más que arte y literatura? ¿Por qué parece que cada vez se embotan más sus sensibilidades?

Si el asunto fuera simple, con tres o cuatro parrafadas y algunos planes de acción se resolvería. Pero la cosa se las trae. Está conectada a lo que durante décadas una sociedad puede erigir como pilares de disfrute espiritual y regocijo humano, con el casi imperceptible sedimento de realidades y ensoñaciones, en el sempiterno afán de que el existir sea, plenamente, vivir.

Se ha gastado demasiada tinta, ondas electrónicas y bytes ya, para desmenuzar académicamente la globalización cultural (tradúzcase si se quiere entendencias dominantes como «macdonalización»,«hollywoodización», «reguetonitis doméstica»…) que amenaza con tragarse a las culturas nacionales.Aunque, lo que generalmente ocurre son mixturas, readecuaciones con mejor o peor resultado, condicionadas por muchos factores, entre ellos, con fuerza, los económicos.

El genio Fernando Ortiz aseguró que «la verdadera historia de Cuba es la historia de sus intrincadísimastransculturaciones», recordaba recientemente el investigador Jesús Arboleya. Y abundaba que, según esto, siempre hemos estado digiriendo y metabolizando elementos foráneos para producir la singularidad criolla.

Sin embargo, uno no suele tranquilizarse demasiado pensando en lo transcultural cuando comprueba, día a día, que los muchachones del barrio parecen hablar y lucir solo en dialecto reguetonero; o que el buen audiovisual, esto es, el que sacude las neuronas y no regala fórmulas facilistas, cada vez convoca menos público; o que se venden todos los años millones de libros, pero decrece el por ciento de lectores; al extremo que ciertos profesores «matraquillosos» ya prefieren aplicar continuamente exámenes de lectura, y no limitarse a sugerir con amabilidad los textos a sus alumnos.

¿De dónde, serán, ay, mamá, los ídolos artísticos que muevan a pensar y sentir a nuestros jóvenes a la vuelta de una década? ¿Y si en el mestizaje con lo extraño —ahora, con más razón,made in USA— se nos queda floja la esencia originaria?

No hay fórmulas mágicas para darle «fijador» a lo autóctono. Pero algo puede conquistarse si ese ajiaco que nos define se cocina con muchas manos y con ingredientes de calidad. Y a no dudarlo: la calidad, cuesta.

Tal vez no importe tanto que por cada Fernando Pérez pululen 200 repetidores de «perrea, Mami, perrea». Las vanguardias nunca han sido masivas. Pero, al mismo tiempo, tampoco puede descuidarse que esas vanguardias tengan el oxígeno y las vías para expresarse y compartir. Para problematizar. Porque ninguna genuina creación suele ser «sinflictiva», usandoelsuculento término del filósofo H. Zumbado.

A la desidia y la apatía, nada les sirve mejor la mesa que el dogma paralizante. La verdad, que siempre es plural, duele, como la lucidez.

De igual forma, junto al tormento, vale dejar un huequito a la confianza. Lo bello, útil y verdadero, esa tríada salvadora, guardagenes pertinaces de sobrevivencia.

Al menos eso quise creer hace unos días cuando caminaba en pleno Cerro habanero tras una par de muchachitas vestidas de secundaria y, luego de escucharles infinidad de naderías (como las que todos desgranamos con esa u otra edad), una de ellas dijo radiante:

—Niña, no te había contado, ¡Jorgito me regaló un poema!

Solo habríaque ver, digo yo, de qué marca era.

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Yailin Orta, directora del periódico Juventud Rebelde, entrega el 2do Premio del concurso El rasguño en la piedra a Jesús Arencibia Lorenzo. Foto: Roberto Suárez

*Texto ganador del 2do lugar en el concurso “El rasguño en la piedra”, auspiciado por La Pupila Asombrada, el Periódico Juventud Rebelde y la organización solidaria Cuba Sí de Alemania.

9 pensamientos en “¿Un tenis en la cabeza?* Por Jesús Arencibia Lorenzo

  1. Un artículo muy bueno y necesario.
    Respetando el criterio del jurado, por su lenguaje más directo -y conectable con los que más lo necesitan- , lo considero más virtuoso-martianamente hablando- que el del 1er lugar.
    Felicidades, Jesús Arencibia !

  2. Yo continuo diciendo : ” a todos utds le metieron un tennis en la cabeza con esto de CRITICAS , dime y Diretes…. ? porque todos utds tienen ese tennis metido en la cabeza sobre todo los bloqueros que cada cual tienen una opinion distinta y ” y ninguno son capzes de mirar la marca ni tan siquiera del tennis como estas dos mismas jovencitas de secundarias..
    ! Caballeros , la agencia de inteligencia estan logrando si utds no se sacan ese tennis de la Cabeza ( los bloqgueros) en Cuba y dejan de escribir de lo mismo sobre ambos blog que ya ni necesito nombrarlos porque ya mentalmente se tira cualquierra un Pedo y sabran que me refiero a este mismo dime-directes ” estan logrando culturalmente enfrentarlos a todos utds y corromper y destruir la Palabra ! Dignidad ! principios Humanos y revolucionarios ! Solaridad ! Cubanos , Jovenes Comunistas y Revolucionarios en que se pongan todos Utds a sacarse trapos sucios y decirses cosas ” utds mismos si no Paran con ESTA toma de pelo por la inteligencia enemiga ” perderan todos utds entre utds mismos y ante el mundo la credibilidad de una dignidad Revolucionaria y Humana en Cuba “

  3. Guerra psicológica[editar]

    Artículo principal: Guerra psicológica

    La guerra psicológica a veces es considerada como sinónimo de propaganda pero la principal distinción es que la propaganda normalmente se da dentro de una nación, mientras que la guerra psicológica normalmente tiene lugar entre diferentes naciones, frecuentemente durante la guerra o la guerra fría. Se usan diferentes técnicas para influenciar los análisis de los valores, las creencias, las emociones, las motivaciones, los razonamientos o los comportamientos. El público destinatario puede ser gobiernos, organizaciones, grupos e individuos.

  4. ! Mas en Nuevo año 2017 , año de muchas dificultades y amenazas, Deben todos utds afianzar mas esos lazos de Amistad , hermandad, dignidad humana , principios sociales y humanos como utds que son Revolucionarios y aquellos Comuistas, es Hora de Parar todas estas criticas ” Huecas y sin sentido alguno ” es Hora de analizarse uno mismo y ante todo PONER la Amistad y esa confianza en el Medio y todos utds luchar por mantenrse FIRMES y UNIDOS y no permitir que destruyan por la INTERNET esa Dignidad Cubana que abundan en toda mi Cuba querida.
    ! Basta de comportarse como niños y dejar que el enemigo siembren en utds mismos la DISCORDIA y las Distintas actitudes mezquinas de una Falsa opinion y pensamiento !
    Seamos Todos Uno, Amor y Respeto que prevalezca Siempre..
    ! Viva Cuba ! ! Viva mi Pueblo Cubano de Pie !
    Vivan esos Hombres y Mujeres de Cuba !
    ! ABAJO CRIMINAL BLOQUEO ECONOMICO Y SOCIAL !
    Utilizen Cada Palabra y en un Blog para esta misma Denuncia y no escribir en el vacio de los sentimientos y un Corazon grande de nosotros los cubanos , Mantengamonos Unidos

    ! ! que se rompa el Corojo ! ! Patria (o) Muerte ! venceremos Siempre como en el Moncada y Playa Giron !
    ! Caballeros , lo demas al CARAJO !

  5. Magnífico artículo, una cosa, nuestros jóvenes son catalogados como “nativos digitales” pienso que en este nuevo frente debemos volcar todo nuestro esfuerzo para hacer contrapeso a lo foráneo, que lamentablemente en su mayoría pertenece a l banal e idiotizante y es lo que llena casi completamente el mundo digital, con excepciones. La idea de la mochila me parece un primer paso, pero debemos seguir innovando y creando

  6. El escrito está muy bueno..pero el final es un desastre: Por qué se asume que será “un mal poema”, de “marca”…? O el autor no quiere creer que no toda la juventud piensa en “marcas” ?

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