Armando Hart y el indisoluble tejido intergeneracional. Por Elier Ramírez Cañedo


 (Epílogo al libro Cuba Va. Diálogo de Generaciones, Editorial Abril, 2016) 

En suma, se necesita abrir una campaña de ternura y de ciencia, y crear para ella un cuerpo, que no existe, de maestros misioneros”.

 (José Martí, “Maestros Ambulantes”, La América, Nueva York, mayo de 1884).

Mucho se ha discutido sobre los colosales  desafíos que en el orden ideológico y cultural enfrentan Cuba y su Revolución y la necesidad apremiante de lograr la formación de un sujeto crítico –en especial en las nuevas generaciones-, capaz de discernir por sí mismo dentro del gran alud de productos culturales que recibe de múltiples maneras y en distintos formatos, cuáles son aquellos que realmente contribuyen a elevar su espiritualidad y los que, por el contrario, lo enajenan, manipulan o convierten en víctima pasiva de la más atroz banalidad.

Pero en la creación de ese sujeto crítico, no es suficiente una elevada instrucción, sino un particular entrenamiento para el debate, el diálogo y la confrontación de ideas. Pienso que esa mirada crítica, desde una perspectiva humanista, anticolonial y antiimperialista hay que comenzar a formarla desde edades tempranas en todo nuestro sistema de enseñanza y que no existe escenario más ideal para esa labor que el aula y la escuela a la que asisten con regularidad nuestros adolescentes y jóvenes. Ese centro que, como ha insistido con sobrada razón Armando Hart, debe entenderse y convertirse realmente en la principal institución cultural en cada comunidad, de donde partan y hacia donde se vuelquen la mayor cantidad de iniciativas emancipadoras. 

En esa misión de diálogo con nuestros jóvenes –que no corresponde solo al maestro, sino también a nuestra vanguardia artística, política e intelectual-, de discutir con ellos abiertamente nuestras realidades pasadas y presentes –incluyendo los temas más álgidos- y que se comprometan con la obra revolucionaria, nada sustituye el efecto positivo inmediato que se logra a través de la comunicación directa, algo que se ha hecho palpable a través de la iniciativa Diálogo de Generaciones, que ha promovido especialmente el Dr. Armando Hart, teniendo en el pensamiento de José Martí y Fidel Castro su orientación cardinal. Esta feliz iniciativa ha contado con el apoyo de la Unión de Jóvenes Comunistas, el Movimiento Juvenil Martiano y todas las instituciones martianas.

No ha existido en la historia, verdadero revolucionario que no haya confiado en las potencialidades de los jóvenes para cambiar el mundo y dedicado parte importante de su labor cotidiana a dialogar con las generaciones bisoñas, no para impartir sermones o establecer algún tipo de monólogo, sino para enriquecer de conjunto el pensamiento de izquierda y que este sea coherente con la praxis revolucionaria. Nutrir y nutrirse al mismo tiempo con las ideas más frescas y creativas de los jóvenes. Conspirar junto a ellos y movilizarlos para las mejores causas.

Pienso en primer lugar, en Fidel Castro, y en cómo no hubo etapa de su vida en la que no estuvo vinculado estrechamente a los jóvenes. Recuerdo su histórico discurso el 17 de noviembre de 2005, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, y el magnetismo especial que ejerció con su palabra en los que tuvimos el privilegio de escucharlo al tiempo que nos convocaba a librar las batallas decisivas de nuestro tiempo.

“Para mis compañeros de la Federación Estudiantil Universitaria”,[i] fue la manera en que tituló Fidel uno de sus últimos mensajes a los jóvenes, lo cual dice mucho de cómo, él mismo, no dejó nunca de ser joven en espíritu y en pensamiento.

Nuestro querido general-presidente, Raúl Castro, también ha dado muestras suficientes de su confianza en la juventud: “Algunos son muy críticos al referirse a la juventud de hoy y se olvidan que ellos también un día fueron jóvenes. Sería iluso pretender que los pinos nuevos sean iguales a los de épocas pasadas”, señaló en discurso pronunciado el 4 de abril de 2010, en la clausura del IX Congreso de la UJC.[ii] Tres años más tarde, el 26 de julio de 2013, expresó con absoluta seguridad: “Ésta seguirá siendo una Revolución de los jóvenes”.[iii]

No puedo dejar de mencionar a alguien que se movió siempre como pez en el agua entre los jóvenes, Alfredo Guevara. Precisamente a dialogar con ellos dedicó los últimos años de su virtuosa vida, convertido en una especie de misionero de las ideas revolucionarias, o en Eusebio Leal, nuestro entrañable historiador, enfrascado también en ese camino imprescindible, y quien hace muy poco dijo que quien no comprendiera el lenguaje de los jóvenes solo tenía que poner la mano en sus corazones.

Armando Hart, pertenece a esta estirpe de líderes y pensadores visionarios que entiende lo trascendental que resulta la juventud y el intercambio directo con ésta, apartándose de los formalismos o los teques. Hart ha sido, sin duda, uno de esos Maestros Ambulantes que tanto necesitamos en la hora actual de Cuba. “Me he propuesto como objetivo esencial dedicar lo que me queda de vida al objetivo de trasladar a las nuevas generaciones las enseñanzas de más de 50 años de lucha por nuestra plena y total dignidad y soberanía”,  declaró en artículo publicado en Juventud Rebelde y ha cumplido su palabra con especial dedicación.[iv]

Hart fue uno de los artífices fundamentales del hecho cultural más trascendente de nuestra historia: la campaña de alfabetización, pero a la vez, no ha dejado de ser protagonista y defensor de las continuas campañas que sistemáticamente deben completar y renovar a aquella de 1961, en correspondencia con los desafíos ideológicos y culturales de cada etapa. En un texto memorable, escrito en 1994, Cintio Vitier, advertía: “La campaña que ahora necesitamos, en un pueblo que sabe leer y escribir y que ha alcanzado niveles científicos admirables, pero que en su mayoría conoce mal su historia y por tanto el argumento de su propia vida, es una campaña de espiritualidad y de conciencia”.[v]

Cuba Va. Diálogo de Generaciones, obra que recoge parte de los fructíferos intercambios de Hart con jóvenes cubanos, es parte de esa campaña que pedía Cintio y a la vez un acicate para continuar y multiplicar los Diálogos de Generaciones y otras iniciativas similares a lo largo y ancho de nuestra Isla.

Notas

[i] Fidel Castro, Para mis compañeros de la Federación Estudiantil Universitaria, Cubadebate, 26 de enero de 2015.

[ii] Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en la clausura del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas. La Habana, 4 de abril de 2010, Año 52 de la Revolución, en: http://www.cuba.cu/gobierno/rauldiscursos/2010/esp/r030410e.html

[iii] Raúl Castro, Discurso pronunciado en el acto político-cultural por el aniversario 60 del asalto a los cuarteles Moncada, y Carlos Manuel de Céspedes, de Santiago de Cuba y de Bayamo, respectivamente, en la Ciudad Escolar 26 de Julio, escenario de los acontecimientos históricos, el 26 de julio de 2013, en: Trabajadores, 28 de julio de 2013.

[iv] Armando Hart, El legado de José Martí en el diálogo de generaciones, Juventud Rebelde, 29 de octubre de 2011.

[v] Cintio Vitier, Martí en la hora actual de Cuba, en: https://www.google.com/search?q=Cintio+Vitier%2C+Mart%C3%AD+en+la+hora+actual+de+Cuba&ie=utf-8&oe=utf-8&client=firefox-b

 

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10 pensamientos en “Armando Hart y el indisoluble tejido intergeneracional. Por Elier Ramírez Cañedo

  1. ¡No para elexpansionismo…!

      LENIN resultó certero

    cuando demostrófehaciente

    que existe un gigantepuente

    entre explotador yobrero.

    La igualdad es la queespero,

    ganada conpatriotismo.

    ¡No para elexpansionismo

    y sé quequiere Melania

    que TRUMPcopie de Alemania

    cómoexpandir el fascismo!

      Ramón Espino Valdés

    El Leoncitode Las Tunas

    Cuba/México.

    21/04/2017.

  2. Nunca es tarde para semejante tarea, no olvidar que la bolsa que se lleve tiene que estar repleta de amor y sinceridad…(un detalle, siempre nos gusto utilizar los nombre propios sin los títulos delante, ellos por si solo ya llevan admiración y respeto.)
    Saludos

  3. Quisierá exponer brevemente mi caso personal para ilustrar el poder transformador de los cambios en el sistema referencial, por pequeños que estos sean. No fue hasta los últimos cursos del bachillerato que dejé de ser un sujeto paciente del proceso de aprendizaje, una simple tabula rasa sobre la que otros tuvieron el privilegio de grabar mi genotipo cultural, como si se tratara del hierro de una empresa ganadera, reduciéndose la participación de mi ego al mantenimiento de la atención el tiempo que fuera necesario y al trasiego de información de los libros de texto al cerebro, procurando no incurrir en errores ni aceptar malas influencias. El giro de 180 grados lo protagonizó un profesor de griego, amante de la filosofía que, en las dos horas de estudio en el calendario escolar semanal, nos invitó a ser transgresores, al ofrecernos la oportunidad de opinar personal y críticamente sobre temas de actualidad. Bastó esta pequeña mutación en el protocolo académico para que algunos lográramos sentirnos protagonistas de nuestro destino y creadores de opinión. Siempre me sentiré en deuda con ese hombre que prefirió la empatía, la complicidad y la amistad al principio de autoridad. Gracias a su influencia en mi procesamiento mental y a la afición al deporte, el ámbito del ser adquirió elevado protagonismo en mí, así como la ética y la razón, que ya nunca más fueron moneda de cambio en mis relaciones tanto con la sociedad como conmigo mismo.

    En mis viajes a Cuba he podido apreciar que los niños en las aulas tienen más libertad de movimientos, más autonomía y más confianza en sí mismos que los niños españoles. Una cosa que observé en Trinidad al pasar por guarderías y centros preescolares, en lo poco que se podía apreciar a través de las puertas y ventanas abiertas, es que el personal mantiene un estrecho contacto táctil con los niños, lo que sin duda contribuye a eliminar las barreras físicas y psicológicas, así como el elevado margen de actuación de los niños a la hora de tomar iniciativas y relacionarse con otros niños. Es en etapas posteriores y en momentos como “el matutino” donde se aprecia la importancia que la revolución ha concedido a la unidad de pensamiento y de acción. Ello se observa también en las entrevistas a los jóvenes y adultos sobre diferentes temas de actualidad, exhibidos en la programación habitual de los canales de televisión, en que se observa un cierto interés por expresar lo políticamente correcto, lo que la audiencia espera escuchar, fenómeno todavía más acentuado en naciones como España, en que, al agravante de un pensamiento único hay que sumar las falacias y mentiras que la minoría privilegiada necesita convertir en dogma oficial para la perpetuación de sus intereses.

    Yo pienso que, puesto que la razón y la ética son valores supremos del socialismo científico, consagrados por el castrismo desde las campañas de alfabetización hasta los canales educativos, habría que redoblar el esfuerzo en facilitar el acceso de la sociedad a todas las fuentes de información contrastadas por sus cualidades éticas y racionales (por supuesto que no me estoy refiriendo a cualquier cosa que esté relacionada con falsimedia) y dejar que jóvenes y adultos procesen la información por sí mismos en plena libertad para que no exista la menor fisura entre su ego y sus opiniones, valores y creencias.
    Cuando uno cree en algo firmemente es cuando está dispuesto a defenderlo hasta sus últimas consecuencias. Todos los libros que he encontrado en las librerías cubanas tienen una valía indiscutible, pero echo de menos títulos y autores en librerías y bibliotecas públicas que contribuirían muy positivamente al fortalecimiento y desarrollo del socialismo científico. Soy consciente de las limitaciones del mundo editorial cubano, pero tal vez no se hacen todos los esfuerzos posibles a la hora de la dotación de fondos de calidad en las bibliotecas públicas, algunos de ellos procedentes de donaciones.

    Contrariamente, en las sociedades capitalistas lo que predomina es una saturación de información acientífica y amoral, por no decir cosas peores, tanto en el mundo del libro como de los medios de comunicación de masas, un arma de destrucción masiva para los intereses de las mayorías humildes, que ha convertido la cultura de calidad en un refugio alternativo de minorías, que, al menos de momento, no supone una amenaza relevante para los intereses de la minoría privilegiada. Hasta pueden presumir las autoridades en el mundo capitalista de la ausencia de censura, pero sólo a condición de que sus grandes aparatos ideológicos garanticen una mayoría cualificada de pensamiento único y manipulado y mientras ello dure, que es lo que inclina la balanza a favor de los intereses de la oligarquía en cada proceso electoral. Mientras las estadísticas les sean favorables y sus medios de persuasión masivos garanticen la falta de libertad y la violación sistemática del derecho a una información veraz, la propaganda de que el capitalismo tolera el pensamiento crítico y alternativo seguirá formando parte de su falso escaparate.

  4. No sé si habrás tenido la oportunidad de explorar la biblioteca del Instituto de Filosofía de nuestro país. Lleva el nombre de una brillante filósofa cubana, Zaira Rodríguez Ugido, fallecida cuando su obra se hallaba en pleno desarrollo. Recomiendo visitarla si aún no lo has hecho.
    Saludos.

  5. Pingback: Armando Hart y el indisoluble tejido intergeneracional | Dialogar, dialogar

  6. Gracias, Alejandro, por la sugerencia, pero, por desgracia, mis vacaciones en Cuba acabaron hace un mes. En una próxima ocasión intentaré explorar la biblioteca del Instituto de Filosofía y otras opciones. El día que estuve en el hueco del Instituto Internacional de Periodismo con mi esposa, donde se celebra La Pupila Asombrada, pregunté por tí, por Tocororo y algún otro. Tuvimos la oportunidad de saludar a Iroel, disfrutar de la velada y degustar los excelentes mojitos a 10 pesos. Saludos.

  7. Gracias amigo Sinpermiso. Tengo en la mira un curso de Diploma que se imparte en la Univeridad Complutense de Madrid, “Análisis crítico de la economía capitalista” que dirige Xabier Arrizbalo. ¿Conoces a alguien por allá que lo haya completado? Lo que he podido ver hasta ahora en la red me ha encantado. Saludos.

  8. Lamento no poder ayudarte en la pregunta que me haces. Tampoco conozco al director del curso. El tema me parece muy interesante y al menos he podido comprobar que Xabier cuenta con abales en el ámbito de la izquierda real, como es el caso de Alberto Garzón, brillante economista y coordinador de Izquierda Unida. Saludos.

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