La increíble y triste historia de un tiro por la culata


Iroel Sánchez

perfumes-hugo-chavez-y-che-guevaraDolió, por unas largas horas dolió. Como una pena sorda que se lleva donde no se ve, anduve con la noticia pesada, incómoda… Tanto que no tenía ganas de entrar a Internet. Recordé a Cortázar -“No sé escribir cuando algo me duele tanto“- y sentí que matábamos un poco a Chávez y el Ché si aquello llegaba a concretarse: Hugo y Ernesto serían dos perfumes, dos frascos para el glamour siempre caro de las boutiques y las pasarelas.

Pensé en la maquinaria, en su orgía de titulares desatada a la velocidad de la luz que viaja en fibra óptica. Y también en que en relación con Cuba pasan muchas cosas que se salen de lo esperable de un país latinoamericano de once millones de habitantes y constituyen el clásico hombre que muerde al perro y sin embargo no llegan a los medios.

Por estos días La Habana es sede del Festival de Cámara Leo Brower al que acuden varios de los mejores músicos de buena parte del planeta. Sólo el gran Bobby  McFerrin no ha podido estar a tiempo en La Habana, son muchos los trámites que le exige su gobierno para visitar un país a apenas 90 millas de sus fronteras. A pesar de ello, son muy pocas las ciudades que pueden presentar una programación como la que exhibirán las próximas dos semanas los teatros y salas de conciertos habaneras en paralelo con un Festival Nacional de Teatro que transcurre simultáneamente en Camagüey, a  más de 700 kilómetros de la capital cubana.

También en la Cuba de estos días, 15 000 trabajadores de la salud se ofrecieron voluntariamente para atender los enfermos de ébola en África occidental. 465 de ellos se entrenan ya para partir en los próximos días hacia Guinea y Sierra Leona, luego de que el gobierno de La Habana fuera el primero en responder al llamado del Secretario General de la ONU a un reducido número de países, entre los cuales Cuba es el único del Tercer Mundo, para enfrentar la letal epidemia.

Cuba ha estado esta semana en los labios de más de 20 jefes de delegaciones que han intervenido en la Asamblea General de la ONU, pidiendo al gobierno de Estados Unidos que ponga fin a la política de bloqueo económico contra la Isla que ya acumula más de cinco décadas. En su intervención ante ese foro planetario el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, reiteró las posiciones de principio de la Revolución cubana, desde la independencia de Puerto Rico, el reconocimiento de los palestinos a un estado propio con capital en Jerusalén oriental, o el derecho argentino a la soberanía sobre las Islas Malvinas.

Pero nada de lo anterior es noticia. Sólo aquello que sirva a la trama ya escrita para convencer a las audiencias, y a nosotros mismos, de que la Isla que resistió en solitario la larga noche neoliberal en América Latina y el fin del socialismo en sus aliados del Este europeo se dirige al capitalismo será difundido.

El empeño crece y crece de tal modo que en la prensa internacional las noticias que (mal) interpretan los cambios  económicos en Cuba superan ya en cantidad y frecuencia la crónica social de lo que hacen los empleados que para impulsar el “cambio de régimen” paga Washington en la Isla.

¿Por qué si tal como dicen los columnistas de los grandes medios y sus corifeos locales, el gobierno de La Habana se dirige al capitalismo, EE.UU. recrudece el bloqueo y aumenta la subversión?

El cable de la agencia AP sobre dos pequeños frascos etiquetados irresponsablemente por una empresa de productos biológicos con los nombres de dos figuras cimeras vinculadas a la historia de la Revolución cubana traía para algunos la prueba definitiva de que el mercantilismo rampante y la búsqueda de dinero a cualquier precio son el derrotero inexorable del proyecto en el que creyeron hasta su último aliento Hugo Chávez y Ernesto Guevara.

No fue “en el indio hecho de sueño y cobre. Y en el negro revuelto en espumosa muchedumbre, y en el ser petrolero y salitrero, y en el terrible desamparo de la banana, y en la gran pampa de las pieles” donde se señaló al gobierno cubano como cómplice de semejante barbaridad. Fue en algún perfil de la red social Facebook donde se afirmó que un producto jamás registrado y mentirosamente dado como validado por las familias de ambos héroes era la prueba de que “se acabó”, por supuesto, no en el sentido del poema guilleniano que alude al “cuero de manatí con que el yanqui te pegó”. En páginas digitales donde se ha promovido una “liberalización al estilo Big Bang” para Cuba y se ha pedido moderación para el carácter antihegemónico de la política exterior cubana se predijo que probablemente no habría “respuesta clara” ante el disparate que un texto sin firma declaró parte de los “nuevos consensos”.

“Con sus dientes de júbilo” Norteamérica rió pero por poco tiempo. Contrario a lo anunciado, en la Cuba donde supuestamente ya no quedan valores, donde dicen los jóvenes se olvidaron de Chávez y el Che, y la gente está desinformada porque no hay Internet para todos y se vive pendiente de un “paquete” made in Miami, se levantó una ola de indignación respaldada por la postura inmediata del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros colocando las  cosas en su sitio y reafirmando con una respuesta clarísima que esos símbolos son sagrados.

Es de agradecer a los siempre pagados agoreros del ayer. Una vez más el tiro les ha salido por su consabida culata. Independientemente de que queda por ver cómo es posible que las organizaciones de base del Partido y la Juventud Comunista de una empresa estatal socialista hayan estado al margen de tan infeliz proceso de marketing, protagonizado por especialistas y directivos de su entidad, lo sucedido deja descolocados a quienes lucran diciendo que Cuba va en vías de ser un país “normal”. Normal,  como esos donde todo se vende y sólo falta ponerle un precio.

La rapidez, nivel y energía de la reacción oficial pone la barrera bien alta para las instituciones cubanas en su relación con la opinión pública y en las muchas veces lenta respuesta a críticas, rumores, dudas y también a campañas malintencionadas que se ceban en los vacíos de una gestión comunicacional  que esta vez los ha dejado colgados de la brocha.

El capitalismo necesita a Cuba, la necesita derrotada, rendida a la evidencia de que toda resistencia es inútil.  Pero la Isla envía señales incómodas para quienes se empeñan en mostrar que también para nosotros todo es mercancía no sólo por denigrarnos sino sobre todo para exhibir nuestra renuncia ante quienes reclaman que otro mundo es posible.

Chávez y el Che forman parte ya del imaginario popular y su lugar son los grafitis callejeros, las imágenes casi religiosas en las paredes despintadas de las casas humildes, las canciones, los poemas, los cuadernos de los niños y los pechos de los jóvenes que no tienen dinero ni tiempo para gastarlo en glamour. Los llevan en el cerebro y el corazón los médicos cubanos a punto de partir a hacia África para combatir el ébola “como una estrella súbita, caída en medio de una orgía…” Y para arrancarlos de allí hace falta algo más que empresarios irresponsables, corresponsales entusiastas y comentaristas que confunden sus deseos con la realidad.

47 pensamientos en “La increíble y triste historia de un tiro por la culata

  1. ¿Por qué si tal como dicen los columnistas de los grandes medios y sus corifeos locales, el gobierno de La Habana se dirige al capitalismo, EE.UU. recrudece el bloqueo y aumenta la subversión?

    Tu pregunta es retórica, pero de la buena, porque subraya que precisamente se recrudece el bloqueo para que un eventual curso positivo de los cambios se salgan del cauce que conviene a una renovación o recreación del proyecto socialista y así sufragar y precipitar hacia sus manos las malas consecuencias de aquellos cambios que no resulten, ya sea por nuestros errores, que por la complejidad de la trama no pueden descartarse que se comentan, o por los mismos obstáculos que el recrudecimiento del bloqueo propicia que los buenos resultados posibles se vayan logrando. Para hacerlo más difícil todo, para pescar en el río que contribuyen a revolver. Ven el peligro cierto de una renovación, y es ahora, justamente, que el bloqueo tiene que ser más recio con la esperanza de hacer, al fin, la cosecha triunfal.
    Duele, como bien dices, duele mucho Iroel, ese asunto del perfume. Y sé bien porque duele a los cubanos simplemente decentes porque: ¿por qué teníamos que ser precisamente nosotros los cubanos quienes intentáramos ofender la memoria de esos dos hombres haciendo algo que está diametralmente opuesto al objetivo de sus luchas, al sentido de la inmolación de sus vidas? Uno recuerda de momento a Máximo Gómez…Pero duele más ver cómo se despliega la ignorancia interna – cuando no nace de la mala intención, – y parecen desconocer los creadores de esa aberración que convertir el recuerdo de algunos hombres en mercancías faranduleras, es uno de los métodos de manipulación preferidos por la guerra mediática para carnavalizar y banalizar, desustanciar y desalmar las ideas que convienen a los pueblos. ¿Será posible que a estas alturas una persona de mediana cultura desconozca eso? Pues, sí, y por lo que se lee hasta en personas en que se supone una más que mediana cultura, se aprecia lo que va conquistando la guerra cultural en muchas mentes. Menos mal que uno sigue contando con gente como Rafael Hernández, o Martínez Heredia, que ahora mismo nos hacen recordar aquello martiano de que cuando falta el decoro de muchos hombres… Un saludo afectuoso por tu obra Iroel, pero estamos en un serio peligro, un serio peligro, aunque pensándolo bien siempre hemos estado en él y hemos salido adelante, no?. Pero ojo avisor y estad alertas porque la victoria nunca puede darse por descontada y menos si ocurren como estas…

      • Por supuesto IIroel, que bien sabes que no es a ti a quien recuerdo a Julius, sino a los que creen que serán ellos los privilegiados o escogidos de la fortuna del casino capitalista si el neoliberalismo se entroniza en Cuba. Lo cierto es que, como dice Fernando (M.E.), se libra ahora mismo una furiosa lucha entre dos aspiraciones muy distintas, y hablando de dolores, lo que más duele es que aquellos inocentes poco avisados estén apoyando ideas o aspiraciones de tan corto vuelo, pensando sólo en el corto plazo… Lo acabo de ver en un documental dedicado a la cuestión de internet en que sólo se ve una cara de la moneda. Creo que hacen falta varios trabajos que desmonten ciertos argumentos y tu vienes dando una fuerte y eficaz batalla, pero desde mi atalaya ahora en Chile en que veo mejor que nunca qué significa el neoliberalismo, veo mucho mejor el peligro. Y claro no es cuestión ni de exagerar, ni de caer en la desmoralización, que también es algo que esperan los intereses enemigos que ocurra, pero tampoco es cosa de subestimar. Veo que ahora más que nunca es necesario que nuestros mejores intelectuales remediten a Fidel y a Martí, porque la guerra es de ideas. Recuerdas aquello de plan contra plan?:

        “A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan.”

        ¿Habrá palabras tan vigentes como estas, que si no es por el estilo inconfundible de Martí, parecieran dichas por alguien esclarecido ahora mismo?

        Y lo que se debe lograr es que cada vez más comprendan esos verbos admonitorios: apretarnos, juntarnos, burlarlo. Cómo lograr eso? He allí la gran cuestión…

  2. Saludos, no era para tanto!! con tanta camiseta y souveni q se elaboran en la habana con el rostro del Che. Pienso , poque han habido antecedentes , que la familia del argentino es la mano peluda detras de esto. Ya todos son ciudadadnos argentinos!! Se han echo mercaderes de la obra del susodicho.

      • Exacto, a la reflexión de Carlos Alberto Ramon Sanabria no hay nada que agregar, están sus argumentos bien contextualizados. Sólo agregar: los que aducen triunfalmente la aceptación de otros perfumes desconocen varias cosas: 1) el contexto de la lucha actual es muy distinto 2) la reacción de rechazo es muy significativa 3) es significativa de lo que representa el Che en la memoria revolucionaria mundial. Si lago verdaderamente sagrado para la mayoría de los buenos cubanos es el Che. Martí, Fidel, el Che son los símbolos sagrados de lo que somos y nunca vamos a permitir que se mancillen. Si un pueblo todavía es capaz de conservar aunque sea un rescoldo sagrado, no todo está perdido…

      • Cual es el parametro que mide a los “Buenos” Cubanos????
        Por favor me separan del inmundo grupito a Jose Marti,eso si es una falta de respeto a ese Gran Hombre , un sacrilegio.Por lo demas …..que mas da, si los primeros que , o se respetan ni a ellos mismos son los vivos, wue importa ya de los muertos.

      • Creo que buenos cubanos son los que se guían por este texto de Martí antes de caer en combate:
        “ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para logradas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias pª alcanzar sobre ellas el fin. Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos, —como ese de Vd. , y mío,— más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal q. los desprecia, —les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos. Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas;— y mi honda es la de David.”

      • Iroel, si pudieras aclarar la diferencia entre un perfume llamado Ernesto (en clara alusión al Che) y una camiseta del Che quedaría agradecido.

      • Explicación pueril y sacada de abajo de la manga. Esa argumentación es inconsistente y no resiste análisis.El vestuario, así como el perfume, cumple función engalanadora (pregúntale a cualquier mujer si se pondría cualquier cosa 😉 ).
        Por otro lado, decir que el capitalismo no comercia con sus símbolos es muestra de que quien escribe no tiene ni idea de lo que habla. Un solo ejemplo es el carro estadounidense Lincoln el cual lleva su nombre justamente en honor al expresidente estadounidense.
        Alguna argumentación más seria, por favor?

  3. En este fragmento cometí un error involuntario, rectifico la idea:

    “o por los mismos obstáculos que el recrudecimiento del bloqueo tratar de agudizar para que los buenos resultados posibles se vayan frustrando.” Y agrego para más claridad: es la intención de provocar un círculo vicioso y diabólico, en cuya trampa caen inocentemente o no, tantos nacionales o aparentemente bien intencionados “críticos”: ahora que se hacen ciertos cambios que antes se han exigido, recrudecen el bloqueo para que no resulten. Así en la mente de muchos queda como culpa o insuficencia del “régimen” y no como consecuencia del desgaste de más de 50 años de impedimentos y lucha sin cuartel. Se recuerda el episodio en marcha de los peloteros. Ahora que al fin tuvimos que renunciar a los nobles objetivos del deporte amateur no rentado ante la cruda realidad de la mercantilización global de todo, entonces levantan trabas para que los peloteros que deseen firmar se vean obligados a renunciar a su condición. Ya no es cuestión de ideologías, sino la cruda realidad de un objetivo destructor. Es por esas, y otras muchísimas razones que se entiende mucho menos la cuestión del perfume…

  4. Aparecio el revolucionario vertical que tuvo que esperar por la censura gubernamental para expresar en esta poderosa herramienta que es la internet lo que “pensaba” sobre los perfumitos patrioticos.

    • Camden

      Escribo generalmente los domingos que es cuando tengo tiempo. Si lees otros textos aquí mismo te percatarás de tu error, nunca espero por nadie pero tampoco por la censura de un contrarrevolucionario vertical como tú.

  5. Con el Che, Hugo y Cuba en el corazón, en la piel también, en la piel sudorosa, del campesino, del obrero, del estudiante y todos aquellos que creemos en que un mundo mejor es posible.

  6. Gracias Iroel:
    Has dicho, lo que había que decir. En los dos primeros párrafos reflejas lo sentido por muchos. Por suerte, esta vez se anduvo rápido. Como diría un buen guajiro: al mulo se le dieron los palos en el momento en que se cayó.
    Ahora bien, hay que sacar experiencias. Nos gusten o no, los límites son necesarios y útiles. Pensar lo contrario, nos puede llevar a pecar de ingenuos. A veces, con las más loables intenciones, le hacemos el juego al enemigo; ese que hace rato definió como estrategia arrancarnos todo, empezando por nuestros símbolos, principios éticos, etc. Creo que la esencia sigue siendo retomar el concepto del RESPETO.

  7. Yo estoy muy de acuerdo con la medida tomada, pero LO QUE ME MOLESTA es que en Cuba es más fácil conseguir una bandera nacional en CUC que en CUP. Mi madre, patriota hasta la médula, lleva años pidiéndome una bandera grande para poner en su ventana los 1ero de mayo, 26 de julio, 10 de octubre, etc, y nunca la he podido complacer. Ni siquiera imprimiéndosela a colores.
    El CECM debía también tomarse a pecho esto. En definitiva, es la bandera nacional.
    Y por otro lado, me encantaría, como ya dije en Cubadebate, que el CECM también explicara algo tan idiota y cretino como la ley de venta de autos.

  8. Hola Iroel … Sinceramente quisiera preguntar sobre las colonias Celia y Alejandro que aparecen en la pagina web de Labiofam… Pues si esto es así como leo en esa pagina web, existe doble rasero para análizar las cosas, Celia es tan hondamente nuestra como el Che con una vocación de servicio por los humildes … Esto se ve que viene de hace rato y se permitió… Que pasa realmente?… Me gustaría saber tu opinión al respecto…

  9. Iroel, me gusto el post, porque tambien senti ese dolor, asi de simple. Ahora, lo que no me gusto para nada es la carta de Fraga, director de LABIOFAM, que anda por las redes sociales y donde parece que ha sido un invento nuestro lo de los perfumes. Era mejor decir, “si, la cagamos, somos perfectibles” y ya. Las declaraciones de las personas de LABIOFAM estan ahi y no son mentira, por que entonces culpar al medio de prensa? Si Granma lo hubiese publicado, igual nos hubiese molestado esa noticia, se hubiera acusado a al/la periodista de nosequecosa? Es sencillamente risible. De igual manera celebro en este caso la capacidad del gobierno de Cuba de lidiar con la opinion publica, la respuesta fue contundente e inmediata. Como bien dices, sube la parada. Aun esperamos por respuestas a tantas otras problematicas, la mas dura de ella, porque impacta a los cubanxs todxs, es lo de la Aduana y en ese caso nos han tratado de convencer de que no estamos informados… En fin, yo por lo pronto continuo usando los medios que tenga a manos para visibilizar ciertos temas. Abrazos y seguimos en la lucha.

      • Es una disculpa y unas cuantas cosas mas. Es una falta de respeto, tanto como los perfumes. Ahora entiendo porque se les ocurrio una idea como esa. Si realmente era una disculpa, solo iba en el tono de “lo sentimos”, e ir por privado, pero es completamente alucinante. Al final la periodista es la culpable, ahorita le piden a ella que se disculpe ante los familiares. Te vuelvo a saludar Iroel, aunque no me devolviste el abrazo😉

  10. Bueno no esperaba una burla, sino un periodista que busca la verdad, tu dolor también me puede resbalar, y decir que es oportunista, pero no lo hice, el pedestal en que te has colocado te permite maltratar, pero ya te voy conociendo quien eres realmente detrás de TU DEFENSA DE LA REVOLUCION… tipos como tu han caído de más alto…
    Para tu conocimiento, entre directamente a la pagina web de Labiofam y allí están promocionadas las colonias de Celia y Alejandro, a buen entendedor con pocas palabras… Y si, Celia como otros tantos héroes no son exclusividad tuya, ya tu solo pedestal le daría náuseas…
    Que tu supuesta lucha y tu ego personal junto con tus fans no te hagan perder el camino… Que la estupidez es una enfermedad sin ideologías.

    • Me burlo de quien se pasa atacando la Revolución y de pronto para atacarla otra vez dice que Celia es suya. O sea, me burlo de tu oportunismo.
      Para no sentirme “alto” ni con “ego” me meto en el fango de la estupidez en los comentarios de “tipos” como tú.
      Un saludo desde el piso.

  11. Quien quiera saber la diferencia entre un perfume llamado Ernesto y una camiseta del Che, que vea el documental “Una foto recorre el mundo”.

  12. No es muy frecuente que en esta página se trate de argumentar con tan corto vuelo mental. En el tema que nos ocupa ya por lo menos van dos que aunque se retraten ellos mismos, ya el autor de La Pupila Insomne ha dado cumplida respuesta. Pero aunque procuro evitar los argumentos y los ataques ad hominem, en ocasiones resulta casi imposible. Sobre todo porque a las ideas se le puede responder con ideas, pero a los exabruptos sólo puede decírsele que la bofetada con que tratan de pensar, es su mejor y único argumento.
    No creo que yo sea capaz de dar una definición completa de lo que considero un buen cubano. Por otra parte, hay conceptos más bien intuitivos que, si no se sienten, no se van a comprender por mucho que se explique. Pero al menos puedo sostener que al buen cubano le distinguen todas aquellas que aceptamos como buenas cualidades y que distinguen a cualquiera buena persona – ciudadano, de cualquier nacionalidad de este mundo y entre ellas ocupan un lugar relevante el respeto y la decencia que pueden ser, en los adversarios de ideas, cualidades que le distingan y se le reconozcan, si se opone convencido de ellas, con honestidad y sin rendir tributo oportunista a las coyunturas para su provecho sólo individual. Ese tipo de personas, en su escalón superior, llevan la consecuencia y coherencia hasta dar su vida por una causa y por sus ideas que, no por casualidad, son siempre causas e ideas que se oponen a los poderosos de este mundo y a favor de la visión y los objetivos de los oprimidos. Por eso la definición de buen cubano va más allá de las cualidades personales universalmente aceptadas y trascienden hacia la actitud política de las personas ante las dominaciones. Y ya en ese terreno se produce lucha, y cuando hay lucha hay adversarios y enemigos. De allí que la respuesta de Iroel haya sido una cita de Martí y no se refiera a cualidades meramente personales, porque se sabe muy bien que, por ejemplo y por sólo poner uno, el presidente de un estado puede ser en efecto muy buen padre, esposo y abuelo amantísimo, y con la misma mano que acaricia una tierna cabecita inocente, puede firmar la orden de bombardear toda una ciudad repleta de civiles, mujeres, niños y ancianos tan buenas personas y tan inocentes como las que más. Se trata, entonces de una cualidad política, de una actitud ante intereses colectivos, de la evaluación acertada de un momento histórico, de la visualización del verdadero enemigo en una coyuntura dada, de una convicción antianexionista y de un principio que los cubanos tienen la suerte de leer bien temprano en sus vida, aquel que se concibió en versos, casi en plena adolescencia para explicarle a su madre la causa de muy temprano sacrificio y que quedaría, desde entonces, como un rasgo indeleble del buen cubano: “el amor, madre, a la patria, no es el amor ridículo a la tierra ni a la yerba que pisan nuestras plantas, es el odio invencible a quien la oprime y el rencor eterno a quien la ataca”. Y ello está conectado, como misteriosos vasos comunicantes, al respeto por los muertos, sobre todo si esos muertos han dado su vida – y no importa si acaso tuvieron alguna característica o defecto personal incómodo – por causas que decidían la vida y la suerte de todo un pueblo. Por eso quien sostiene que “qué importan ya los muertos” da fe de una confusión lastimosa, que uno disculpa porque quizás se origine de un sufrimiento tal vez pasado o presente, pero que no se puede aceptar no ya como un rasgo de buen cubano, sino, en ese momento quizás por exabrupto pasajero, ni como el de una buena persona. Pero también tenemos otros tesoros de enseñanza los cubanos que quieren ser buenas personas y buenos cubanos, que se pueden equivocar o errar, pero que están dispuestos a rectificar y levantarse en esa lucha continua y la más difícil que libra el hombre consigo mismo: existe como rasgo de las buenas personas y los buenos ciudadanos de cualquier mundo, la fe en el mejoramiento humano, y en la utilidad de la virtud.

  13. Iroel, si las gracias me las das a mí por el comentario mío que está inmediatamente arriba, te las acepto con mucho gusto y comprendo su sentido, porque somos cubanos coincidentes en las convicciones duras esenciales, y me parece que en otras muchas, pero como se dicen los amigos en tales casos (y aunque no nos conozcamos personalmente, te considero como tal), ya sabes que no tienes que dármelas. Aunque no se me escapa que en tu incómoda tarea de, como bien dices, tener que lidiar con ciertas inmundicias, oportunismos, etc., que quisieran pasar por ideas o argumentos, con personas que ya sea por ignorancia o mala fe repiten los fanatismos de siempre, con personas que se nota que no quieren crecer sometiendo a duda honesta las ideas, o con personas que han equivocado la batalla y el enemigo que deben identificar en beneficio de los más nobles intereses del país, por todo eso, uno de vez en cuando necesita merecer un apoyo, o entender que lo que hace tiene algún fruto o sentido, o sentir que entre las personas comunes tiene compañeros de camino. Como no soy bloquero, digamos profesional, sino gente común que simplemente lee y trata de pensar no sólo con la cabeza propia, (que eso a veces me parece un tópico exagerado que tiene una muy delgada frontera con el extremismo individualista), sino también con la ayuda de las cabezas de las personas cuyas ideas respeto, no me sonroja confesar – analizando los intercambios que ha producido este tema – que muchas veces me parece que dialogar con gente que no quiere precisamente argumentar e intercambiar ideas es un tarea casi estéril, o por lo menos muy poco gratificante, y me pregunto entonces qué sentido tiene hacerlo aunque a la vez me surja el pensamiento que es necesario hacerlo, que no puede dejar de hacerse. Porque el sentido de una tarea que puede considerarse educativa, como esta, sería lograr la suma de personas que defiendan con lucidez, y lo que uno encuentra son personas que, cuando no son francamente enemigos, solapados o confesos, entonces pasan sobre Cuba, constantemente, esa lupa deformada de la que habla Galeano. No es desánimo lo que expreso, sino una preocupación que tengo desde hace mucho tiempo.

    No pensaba que mi nota se iba a alargar, para no robarte tiempo que tienes que dedicar a la polémica y tus otras tareas, pero quiero apuntar una idea, que te puede ser útil, o que yo mismo quiero aclararme y compartir con un compañero.
    Aquí mismo ahora se está insistiendo en que si se hicieron otros perfumes con nombres de patriotas o alusivas a ellas– cosa que en este momento yo mismo no sé si es cierto, no he buscado en la mencionada página de Labiofam – eso descalificaría la protesta que hemos sostenido contra la malhadada idea de nombrar perfumes con las figuras ya conocidas. Ese argumento, incluso si así fuera, es falso, falso y débil de toda falsedad en su sentido político más profundo. Y hace falta, que si bien esas personas no acuden a la polémica para decir en un momento, bien acepto, dudo, reflexiono, al menos se queden sin argumentos, o cuando insistan en ellos sea evidente para todo el que pueda acudir a este intercambio, que lo hacen por obcecación o por otros objetivos. Yo quisiera tener el talento necesario para hacerlo, me bullen las ideas y me lastiman, y me dan lástima a la vez, esas personas que – quizás algunas de ellas – quieran y cresan defender al país, y por mera falta de inteligencia, o por mera falta de una educación profunda del sentido político de este tema, equivoquen el camino y le hagan coro a los que sí se prestaron para manipular este sensible tema. Quizás lo escriba al fin y al cabo pero creo que algunos de nuestros intelectuales de fuste deben escribir algo al respecto: con mis pocas fuerzas yo apunté algunos elementos: 1) lo que conviene al país siempre hay que analizarlo con respecto al contexto muy peculiar de cada momento, a veces de año en año. De ello depende incluso cómo se valoren los acontecimientos, qué pasos tácticos dar en la lucha de las ideas. Es evidente que está el país, su independencia, su soberanía, y la vida misma de la gente toda, en otro momento de su lucha contra todo lo que se le opone, tanto en lo interno como en lo externo. En medio de una tensa transformación a la que, por demás, se le recrudecen los obstáculos cuando tanto necesita experimentar sólo qué hacer y cómo hacerlo para no perder el rumbo. En medio, además, de una incertidumbre teórica tremenda en que se debaten las izquierdas en todo el mundo. Como una verdadera isla, ahora sí, en su proyecto histórico. No es caso de extenderse en ello aquí, y hacerlo con claridad exige muchas lecturas y meditaciones. Pero ya ese sólo motivo debería servir en los que tuvieran buenas intenciones, para llevarles a la meditación de que si alguna vez fue cierto que se le dedicó un perfume a Celia, no es lo mismo, ni se puede hacer la misma valoración con respecto a la idea de hacerlo con el Che. A mí me parece eso una cuestión que podríamos llamar objetiva aunque comprendo que pasa por mi subjetividad. Otra cuestión que me parece objetiva: Celia es memoria histórica muy amada en Cuba, mujer de especial sensibilidad y recia luchadora revolucionaria, muy arraigada en la memoria de nuestros padres y abuelos, según recuerdo de mi infancia, pero la figura de Celia desempeña una función en el imaginario de las ideas anti sistémicas muy diferente al que juega el Che. La dimensión de Celia es nacional y puede ser de interés más allá de su frontera como una figura histórica de la Revolución en sus primeros años. La figura del Che, como casi sabe todo el planeta de una forma u otra, ya rebasa todos los límites. Por eso mucha razón asiste a quien dijo aquí que no es lo mismo un pulóver o una foto a un perfume. Y no es que se desprecien las funciones de los inefables perfumes que a muy pocas personas no gustan, sino porque sus funciones icónicas o semióticas, como diría Umberto Eco, son muy distintas, tiene otras connotaciones, están relacionadas con otro devenir muy distinto de los simbolismos. La foto del Che, enarbolada en el mundo entero, su imagen replicada, sí, millones de veces en pulóveres u otros objetos, siempre ha tenido una función subversiva, siempre ha sido bandera de protesta, algo que se enarbola y se muestra en las manifestaciones callejeras o en la intimidad de las habitaciones de adolescentes todavía no inficionados y derrotados por la guerra cultural de la subcultura, que se identifican con la mítica figura del desprendimiento y la nobleza humanas. En verdad no comprendo cómo no se aprecia la diferencia. Y ese solo en un primer argumento. Me detengo aquí porque abuso con los límites del post y con tu tiempo. Me gustaría que dedicaras un artículo al tema cuando lo consideres oportuno y conveniente o que, dada tu amistad con Fernando, lo invitaras a opinar. Creo que este tema lo necesita, y nadie, creo, lo hará mejor que él.

      • Claro, no empleé correctamente el término, porque quise decir el que dedica un tiempo más o menos sistemático al sostenimiento de un blog y, además, los temas que trata han conseguido cierto seguimiento y resonancia. Profesional sería, en sentido estricto, el que recibe remuneración por la tarea, o es su única o principal fuente de ingresos. Pero profesional también es el que lo hace con calidad y rigor y constancia relativa. Pero valga tu aclaración porque es uno de los argumentos que los adversarios de ideas enarbolan para desacreditar a los que llaman blogueros “oficialistas” para no tener que aceptar que el bloguero que se expresa y cuyos principios coinciden en lo básico con el gobierno de su país, lo puede hacer porque su conciencia acepta esas ideas, o no hay disparidad entre ambas cosas. Oficialista sería el que escribe lo que le indican,aunque vaya contra sus convicciones, o no puede publicar lo que le prohíben, como pasa en los grandes medios de este mismo momento. Y te lo explico porque estas notas son públicas, sino es algo que sé sabes muy bien pues tienes que lidiar constantemente con esa acusación. Completé mi nota sobre el tema anterior que incluyo porque el caso se ha despertado aquí, donde debe tener la visibilidad que pueda tener. Mi blog lo utilizo mayormente como bitácora de lecturas que me interesa conservar, o para rebloguear lo que me parece otros deben conocer si se asomaran por allí. Un saludo con todo mi afecto.

  14. Algunos aquí piden argumentos para explicar las diferencias entre el supuesto perfume dedicado a Celia y el que se quiso comercializar dedicado al Che y Chávez. Este es mi punto de vista.
    Aportando con la muy relativa fuerza de mis armas, continúo el tema anterior. Es siempre distinto el peso específico y la jerarquía que los símbolos nacionales ocupan en el imaginario social de un país, aunque eso no decida que una figura histórica sea superior o inferior a otra. Cada una juega una papel único y peculiar se acuerdo con las circunstancias en que se produjo su acción. Por eso no se trata de que la figura de Celia sea inferior como símbolo revolucionario y que por ello se haya aceptado el perfume a ella dedicado, sino que su significado es sencillamente distinto. Y eso puede notarse en las reacciones tanto de los enemigos mediáticos, como del hombre común cubano o no, que protestó la peregrina ocurrencia.

    Otra diferencia es que los convencionalismos, justos o no, pero ampliamente extendidos en casi todas las culturas todavía, o los prejuicios arraigados con respecto a los roles de géneros, perciben con más tolerancia que el perfume se asocie a las figuras femeninas. Es decir, se aprecia mucho más fácilmente como un homenaje no desacralizador de significados de resistencia, y por esa razón, en el momento (y hasta donde yo sepa, claro) no se aprovechó por la farándula criticista de los medios, siempre tan puntillosamente atenta a todo lo que en Cuba ocurre, y tan distraída con tantos otros acontecimientos, tanto internos como externos, que, graciosamente, no llaman su atención replicadora con el mismo denuedo. El imaginario universal de la mujer como merecedor de todas las delicadezas (sea justo o no, no se examina eso aquí), es, pues, una de las razones por las cuales un perfume, dedicado a la memoria de una heroína social, no se recepcione, en la metaforización significante de los símbolos, como insultante, o banalizadora, sino más bien como un homenaje delicado.
    Pero habría una diferencia de recepción simbólica de todas formas, entre un perfume dedicado, por ejemplo, a Alicia Alonso y entre otro dedicado a Celia, y eso dependerá en mucho también de la particular sensibilidad de cada decodificador del mensaje, de su formación cultural, etc., pero también del contexto en que se produzca la emisión y recepción del mensaje que el acto conlleva. Pero en ese caso se nota con toda claridad que los resortes desacreditadores de los ideales revolucionarios no se disparan con la misma prontitud ni con el mismo furor.

    Por ejemplo, hoy en cierta prensa digital archihipercriticista con las transformaciones que se operan en Cuba (que no me interesa mencionar aquí, sólo la idea que traigo a colación para ilustrar mi pensamiento) se insinúa que el acto comercial del intento de crear un perfume dedicado a “los comandantes” (así se expresan, en un desamorado vocabulario y engañoso objetivismo que más bien desenmascara sus intenciones), es un indicativo del rumbo capitalista que llevaría el proceso de cambios en Cuba, y que están preconizando constantemente, en lo que se puede imaginar más una compulsión deseosa de que eso ocurra, que una recta lucha por impedirlo, y se puede también adivinar cuántos en el mundo – ( sean los hipercríticos que resultan ahora más revolucionarios y más radicales que el mismo Lenin y Marx combinados, o sean los enemigos convictos y confesos) – baten palma de regocijo, recordando aquello de Guillén de que en su lecho de dólares, ríen. ¿Para que otra cosa serviría o funcionaría un desmontaje de la recia imagen del Che, sino para esas manipulaciones infames, en que se apenas se disimula la hipocresía, y que ya comenzó, aún cuando todavía no se proclamaba en las vidrieras del mundo el problemático éxito de una mercancía odorífera, con el nombre del hombre que quizás menos suaves olores tuvo la oportunidad de disfrutar en este mundo, y que para no detenerse en sus tareas, rechazó un jabón en medio de la ciudad de Santa Clara cuando, la que sería la madre de sus hijos cubanos, se lo extendió para que al menos por un momento refrescara su cuerpo de los rigores de la reciente batalla?. Un hombre que no hizo de su apariencia personal las angustias de un dandy, sino que, todo lo contrario, pasaba ante nuestros ojos con su “descolorido, roto, agujereado traje de campaña”
    Todo ello fuera furiosamente aprovechado por la industria de la deconstrucción de lo que es sagrado para las ideologías subversivas y de aquellos mitos que interesan a las multitudes. Y para argumentar que en su afán por entregar las banderas, y porque otro mundo mejor no es posible, la derrotada revolución comercializaba a sus más queridos íconos. Pero con todo, en una nación hipotéticamente viviendo en condiciones ideales, sin intromisiones externas, sin el conflicto ya más que cincuentenario que ha impedido en gran medida el crecimiento del proyecto cubano, quizás no fuera contraproducente que se le dedicara un perfume hasta a un hombre de lucha radical como lo fue el Che, o como lo fue Chávez. O pasaría inadvertido, o no se le podría atribuir un significado especial porque no fuera interés de nadie manipularlo para sus fines. Incluso quizás Chávez lo hubiera tomado con su humor característico y el Che con su fina y corrosiva ironía, aunque ambos lo hubieran rechazado, sin duda alguna. De lo que se trata es de la evaluación de las circunstancias y de aquellas operaciones de guerra mediática que le propiciamos o no a los enemigos con semejantes iniciativas.
    Quizás la poesía ayuda mejor a entender cómo funcionan los símbolos y cómo se fortalece o debilita la imagen de los hombres o mujeres que son caros y necesarios a los intereses de las mayorías. Cuando Guillén, en uno de los poemas que dedica al Che, evoca al guerrillero, lo hace bajo un título muy significativo “Lectura de Domingo” Y permítaseme evocarlo,

    He leído acostado
    todo un blando domingo.
    Yo en mi lecho tranquilo,
    mi suave cabezal,
    mi cobertor bien limpio,
    tocando piedra, lodo, sangre,
    garrapata, sed,
    orines, asma:
    indios callados que no entienden,
    soldados que no entienden,
    señores teorizantes que no entienden,
    obreros, campesinos que no entienden,

    contrastando con eficaz intensión poética los adjetivos, las cosas y las situaciones: el domingo es un día blando, de descanso, donde tranquilo el lector reposa la cabeza sobre la limpieza y los olores amables, mientras lee el diario de campaña de un hombre que avanza por rocosos desfiladeros, resbalando en el lodo y los orines, acosado por la sed y el asma, y la angustia por sufrir, además, que aquellos por los que lucha no entienden, y traicionan, o teorizan para a propósito no entender. Y así hoy, también, los que no entienden, los que no quieren entender, o a los que no conviene entender.
    Esa es la manera eficaz de reforzar significaciones y símbolos que interesan. Hoy quisiéramos que el Che viviera y hasta que gozara del placer de gustar el perfume que le apasionara, sea de una suave fragancia, o el olor rudo del sudor de la selva. Pero no le hagamos el dudoso homenaje de dibujarlo en la memoria y exponerlo en las ferias de las vanidades, como un suave y dulce halo efímero. El perfume se desvanece tarde o temprano en el aire: la mirada adolorida pero serena y noble y firme del rostro captado por Korda crecerá siempre, y por los siglos de los siglos, cualquiera sea la suerte coyuntural que tengan que sufrir en esta época los intentos revolucionarios .
    No es el símbolo que le pertenece ni a él ni a la gente que de él todavía necesita. Cuba tendrá que aceptar que se incorporen muchos mecanismos de la economía capitalista de mercado a su proyecto, en un mundo en que ya apenas es más isla que nunca, un mundo casi absolutamente dependiente del férreo control económico de los que han acumulado sus riquezas, por siglos de constante explotación, a costa siempre de aquellos pueblos por los que el Che fue asesinado. Entonces, si los hipercríticos que se dicen de la nueva izquierda de este momento no pueden no entender eso, o al menos están sinceramente alarmados por la posibilidad de que Cuba derive hacia un sistema neoliberal, ¿cómo aprovechar esta coyuntura para enarbolar la agorera repetición de que el episodio de los perfumes es algo más que una desafortunada idea de una equivocación, y extender su significado más allá de lo que realmente merece? ¿Y por qué aquellos que dicen defender la memoria de otros héroes y heroínas de un país, reprochan que ahora sí se rechace lo que antes se aceptó, como poniendo a la luz una falsedad o una inconsecuencia, cuando hay tantos matices que analizar, y que con menor o mayor fortuna he querido poner de relieve aquí? Si he podido ser, en alguna medida útil, doy por bien recompensado mi pequeño esfuerzo, aunque muchas veces piense que sólo se entiende y acepta, al leer, lo que ya se estaba en condiciones de entender y aceptar sin necesidad de leerlo.

  15. Muy bueno ésto!!
    “La rapidez, nivel y energía de la reacción oficial pone la barrera bien alta para las instituciones cubanas en su relación con la opinión pública y en las muchas veces lenta respuesta a críticas, rumores, dudas y también a campañas malintencionadas que se ceban en los vacíos de una gestión comunicacional que esta vez los ha dejado colgados de la brocha.”

  16. Buen artículo! Me conmovió mucho al leer:
    “Dolió, por unas largas horas dolió. Como una pena sorda que se lleva donde no se ve, anduve con la noticia pesada, incómoda… “.

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