Abismos entre el SÍ y el No. Por Luis Toledo Sande


Con las primeras ilusiones del amor aprendimos que entre el SÍ y el NO median diferencias abismales, y que estas pueden oscilar entre la felicidad y la tragedia. Luego los estudios fueron confirmándonos que esos monosílabos, que tan rotundos pueden ser en su aparente levedad, no tienen entre sí más parecido que el de ser breves recursos del idioma –vistos ambos aquí como adverbios–, y que, salvo en disquisiciones filosóficas y en ciertos absurdos, son irreconciliables. Sigue leyendo

Facebook, ¿el camino para llegar a Dios? Por Luis Toledo Sande


Cada quien haga lo que estime que debe hacer, lo que decida, lo que le salga de sus voluntades. Para decirlo con una frase, que suelo repetir, del torero cordobés Guerrita, “ca uno es ca uno, y hace su cauná”, y aun vale añadir que no solo ca uno, sino también ca una. Pero un poco de cordura, de ese extraordinario recurso que suele llamarse, como si tal cosa, el sentido común, no le haría mal a nadie. Acaso hasta bien haría. Con el derecho que también tengo a mi cauná, confieso una preocupación: para dirimir la inconformidad que se tenga con el administrador del centro en que uno trabaja, ¿es necesario acudir a Facebook y no al órgano de justicia competente?; para repudiar lo que uno considere injusticia sufrida porque supuestamente se le arrebató un premio en un concurso literario de la localidad, ¿procede ventilarlo en Facebook?; el repudio contra el gesto de una funcionaria o de un funcionario que merezca ser denunciado ante la institución correspondiente, la Policía incluso, para que se tomen las medidas necesarias, ¿debe quedar en el misterioso espacio de Facebook?; las tres o cuatro onzas que roba el bodeguero, o la bodeguera, en cada libra que debía vender plena, ¿se recuperan quejándose cotidianamente en Facebook?; torpezas o brutalidades cometidas en un sitio concreto y que deben ser enfrentadas con toda la energía y la responsabilidad del caso allí donde se cometan, ¿se revertirán haciendo de Facebook una caja de resonancia para plañideras y plañideros y, de paso, para intenciones que si con algo pudieran asociarse no es con el triunfo de la justicia, la honradez, la civilidad? Sigue leyendo

La Habana hacia su medio milenio. Por Luis Toledo Sande


La villa de La Habana devino la urbe portentosa que es desde mucho antes de que, en 2016, fuera seleccionada Ciudad Maravilla, junto a otras seis del mundo, por la organización suiza New7Wonders [7MaravillasNuevas], y acaba de entrar en el año en que cumplirá medio milenio de fundada. La relevancia que la mencionada institución le concedió en su tercer concurso tuvo en cuenta su “atractivo mítico, lo cálido y acogedor de su ambiente, y el carisma y la jovialidad de sus habitantes”. Sigue leyendo

Quince motivos que generan tristeza, aunque acaso la confesión sirva de poco. Por Luis Toledo Sande


Sin pretender enumerar todos los posibles —los apuntados no van más allá del ámbito nacional—, ni ordenarlos según su importancia, he aquí algunos hechos que generan tristeza: Sigue leyendo

Nueva Constitución para Cuba: luces y reclamos. Por Luis Toledo Sande


No hacía falta anunciar que la selección del 13 de agosto para iniciar el debate masivo sobre el proyecto de nueva Constitución cubana rendiría tributo a Fidel Castro. Nacido en esa fecha de 1926, él fraguó y condujo la Revolución que desde 1959 replanteó la vida de Cuba y la puso en camino de una institucionalización que en 1976 se dio la primera carta magna concebida en el país para servir a la edificación socialista. La voluntad de homenaje al líder fundador ha estado presente en la reforma constitucional puesta en marcha, y en distintas manifestaciones del pueblo cubano al respecto. Sigue leyendo

José Martí y la prosperidad. Por Luis Toledo Sande


En estos días, o meses, ¿años ya?, se está citando con particular o curiosa frecuencia una expresión martiana que nunca debe estar oculta, ni hay por qué pasarla por alto: su observación sobre el nexo entre ser próspero y ser bueno. A eso me he referido en varias ocasiones, y ahora me parece conveniente retomar el asunto. Sigue leyendo