El centrismo en Cuba: ¿anexión disfrazada? Por Omar Pérez Salomón


En los momentos actuales en que se acrecienta la lucha ideológica de las fuerzas revolucionarias contra el imperialismo no es casual que aparezcan tendencias reaccionarias como el centrismo o la teoría de la tercera vía.

Hay quienes se han quejado de que en los últimos tiempos es excesivo la cantidad de materiales sobre el tema publicados en los llamados sitios oficiales; pero creo que obedece a que los revolucionarios han tomado la ofensiva en el combate cotidiano para explicar, esclarecer y hacer conciencia en la ciudadanía cubana acerca de la esencia y los objetivos de esa corriente política pagada y alentada por el imperialismo.

En el caso de Cuba no es un fenómeno nuevo. Con las ideas socialistas que penetraron en la isla en la década de 1880, se mezclaron concepciones incorrectas sobre la forma de lucha que provocó una fuerte confusión ideológica.

En esta época, Carlos Baliño, realizó ingentes esfuerzos por divulgar entre los obreros emigrados en Estados Unidos las ideas del socialismo  y por hacerles comprender que la lucha por la independencia debía ser una aspiración fundamental de la clase obrera.

José Martí en este período se convierte en líder indiscutible, por su avanzado pensamiento y actividad práctica a favor de la unidad de los cubanos para la lucha de liberación nacional. Recoge las banderas de Céspedes, Agramonte y de todos aquellos héroes que cayeron durante los diez años de guerra y lleva sus ideas revolucionarias a la más alta expresión.

Es conocido que la mayoría de la burguesía azucarera y elementos procedentes de las capas medias vinculados a esos intereses, le hicieron el juego a España integrando el Partido Liberal Autonomista con el objetivo de frenar la revolución inminente. Esta organización trataba de demostrar que la lucha por la independencia no era la única vía de que los pueblos pudieran ser libres, adoptando una postura contrarrevolucionaria. Al respecto Martí expresó:

“… lo poco que lleva Cuba de obtenido después del Zanjón, se debe más al miedo a los revolucionarios que a la súplica de los pacíficos […].” [1]

“… aún hay otro peligro mayor, mayor tal vez que todos lo demás peligros. En Cuba ha habido siempre un grupo importantes de hombres cautelosos, bastantes soberbios para abominar la dominación española, pero bastante tímidos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esta clase de hombres, ayudados por los que quisieran gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexión de Cuba a los Estados Unidos.” [2]

Esos mismos elementos centristas fueron aliados inmediatos de la ocupación militar norteamericana en Cuba el 1ero de enero de 1899. Uno de sus representantes, Eliseo Giberga, que integró las filas autonomistas, diría en esos momentos:

“… La revolución separatista no fue más que un movimiento político que tenía un fin único; el de nuestra independencia poniendo término a la soberanía de España en Cuba. La revolución … no quiso alterar y reformar sino lo que fuera necesaria consecuencia de la extinción de la soberanía española y … han aparecido entre los revolucionarios, quienes amenazan con extender a otros fines las obras de la revolución … Y ante este propósito, los conservadores nos hemos levantado a combatirlo y a denunciarlo […].” [3]

Es importante conocer estos antecedentes para entender las características y cómo se manifiesta en la actualidad.

En julio de 2014 se celebró en Cartagena de Indias, Colombia, una cumbre de la Tercera Vía, con la participación del ex presidente estadounidense  Bill Clinton, el ex primer ministro británico Tony Blair, el ex presidente del gobierno español Felipe González,  los ex mandatarios de Chile Ricardo Lagos y de Brasil Fernando Henrique Cardoso y el presidente colombiano Juan Manuel Santos.

En ese evento Santos destacó el lema que describe a este camino alterno al liberalismo y al comunismo: “El mercado hasta donde sea posible, el Estado hasta donde sea necesario”.

El diseño para su aplicación en Cuba tiene el sello made in USA. Entre sus principios están fomentar una clase media en Cuba que se separe de las mayorías; promover un sector no estatal sin el control del Estado de tal manera que cambie la actual estructura social; transitar por un camino intermedio entre el capitalismo y el socialismo que permita alcanzar un consenso entre los revolucionarios y los contrarrevolucionarios, como si en las condiciones históricas de Cuba pudiera ocupar espacio una tercera posición; además, generar reformas socio políticas de corte burguesas y neoliberal.

Utilizan medios de comunicación que divulgan contenidos con un lenguaje que evita el enfrentamiento; pero que sin embargo atacan la institucionalidad de nuestro proceso revolucionario, presentan a Cuba como un modelo de socialismo fracasado donde el Estado anula la realización del individuo en la sociedad, manipulan los logros de la Revolución y lo alcanzado en materia de justicia social.

De la misma manera aprovechan vacíos informativos para provocar incertidumbre sobre determinados asuntos y recurren a temas que despiertan interés en la sociedad. También aprovechan como plataforma subversiva el incremento en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación y el acceso a la red de redes producido en nuestro país, que ha permitido que unos 4 millones de usuarios accedan a las redes sociales, a aplicaciones para móviles, a servicios en la red, a redes informales y realicen comercio electrónico.

Los ideólogos de esta corriente esgrimen un discurso desde supuestas posiciones revolucionarias y este va dirigido fundamentalmente hacia los sectores académico, intelectual y de la prensa.

Hoy más que nunca se impone continuar el debate, el intercambio de ideas y transmitir estos elementos al pueblo revolucionario, que es mayoría.

Vale recordar a Fidel cuando expresó en 1956:

“En el mismo lugar de oprobio y vergüenza debieran escribirse un día los nombres de quienes estorban la tarea de libertar a su patria como los de quienes la oprimen. En Cuba hay, desdichadamente, muchos que hasta hoy no han hecho absolutamente nada por redimirla de la tiranía y, sin embargo, han estorbado todo lo posible. Lo sabemos muy bien quienes desde hace varios años no hemos descansado un minuto en el cumplimiento áspero y duro del deber […].” [4]

[1] José Martí: “Carta abierta a Ricardo Rodríguez Otero”, 1886, en Obras Completas, t 1, Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963, p.191-192.

[2] José Martí: “Al General Máximo Gómez”, Nueva York, 26 de julio de 1882, en Obras Completas, ed. Cit. t.1, p.169.

[3] Eliseo Giberga: “Discursos parlamentarios”, en Obras, t. III, Imprenta y Papelería Rambla, Bouza y Cía., La Habana, 1930, p.523.

[4] Fidel Castro Ruz: “El Movimiento 26 de Julio”, Bohemia, 1 de abril de 1956.

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16 pensamientos en “El centrismo en Cuba: ¿anexión disfrazada? Por Omar Pérez Salomón

  1. Pingback: El centrismo en #Cuba: ¿anexión disfrazada? Por Omar Pérez Salomón | La Borra de Abuela

  2. Un arreglo con el centrismo es la única carta que ofrecen por el momento, aunque deben estar pensando en cosas peores. Ese centrismo seria como la vaselina del lenguaje callejero.
    Lo que sucede es que no se puede decir que se piensa volver a la Cuba llena de analfabetos, la Cuba sin atención medica a la gente de la calle y menos para las del campo. La Cuba de dos largas temporadas de tiempo muerto en el que junto a los días también morían los seres humanos por el hambre y la miseria. Eso nunca se podrá decir por lo feo.
    Entonces forzado por las circunstancias, surge como un anzuelo, la idea de partir la diferencia y cortar por el centro, de ahí el dichoso nombrecito de centrismo , proponiendo afectar (o joder) solo la mitad de los cubanos y que se beneficie la otra parte con el objetivo de poco a poquito adaptar los cubiches a la idea de que todos no tienen lugar en el reparto del pastel de la vida. Muchos serian solo mirones.
    Resulta evidente que de lo que se intenta es de atentar contra la fortaleza ideológica de Cuba, haciendo olvidar un montón de décadas de historia, para luego utilizando de palanca el dinero fácil corromper a todos los que se pueda y que la sociedad cubana se adapte a la idea de lo inevitable y que estaría mejor administrada por un 1% de ricachones, retornando a su 99% de pobretones y muertos de hambre anterior a 1959.
    Como unicos argumentos se utilizan odio y dinero con la única oferta de que se deja esclavizar o como consecuencia Cuba nunca tendría derecho al Libre Comercio con el resto del mundo. Llamese embargo o bloqueo.
    Cuales son las posibilidades al aceptar el yugo, sobre esto cualquiera se preguntaría si Puerto Rico no ha tenido todas esas ventajas y hoy dia es un desastre económico y social en el que solo se destacan el crimen y las drogas que provocan un exodfo masivo.
    La opcion democratica dura la vemos hoy dia en Venezuela, con el mundo celebrando indiferente sus muertos y aclamando los criminales.

  3. Ante todo un saludo. A Iroel, al autor de este artículo, colaboradores y comentaristas. El debate sobre el centrismo es duradero. En verdad es un diálogo sobre la ideología cubana. También, como debate, me gustan los enfoques del tema de la desigualdad (“casta cubana”) que salió en el cienfueguero 5S y uno en Granma que relaciona las formas de propiedad y el patriotismo. Bueno, en Granma se dice que el patriotismo cubano no depende de las formas de propiedad, ni del sector donde se ganen los salarios, pero en la tradición marxista (XIX-XX) se suele vincular más a la pequeña burguesía con el nacionalismo, y a la clase obrera con el internacionalismo.

    (Me) Aprovecho de la este espacio y dejo algo que era un comentario pero me extendí: “Lo que quiero decir con esto, para complementar algunas ideas aparecidas en el sitio “La Pupila Insomne” de Iroel Sánchez, es que la década de esplendor ideológico que vivió el centro cubano no solo se debe a la política hacia Cuba del Pte. Obama; también le debe mucho a la complacencia (real o simbólica) de instituciones oficiales cubanas con las tesis de la administración Demócrata. “.
    (No solo la USAID o Soros: Havanatur y el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba también propiciaron el ascenso del “centrismo ideológico” (2008 – 2017) )

    SALUDOS (otra vez)

    EMILIO ICHIKAWA

  4. Bueno, si la cosa es esclarecer, yo propongo humildemente lo siguiente:
    Tomemos la sociedad cubana, por temas, por ministerios, por sectores, y discutamos en un espacio revolucionario como la pupila cuánto tiene cada sector de izquierda, cuanto de derecha. Cada medida por tema de izquierda y de de derecha… Al final de este debate, estoy seguro que muchos descubrirán unidad de criterios en que hay medidas recientes no socialistas, medidas antiguas no socialistas, aspectos de nuestra sociedad muy revolucionarios, otros muy poco revolucionarios, y que se impone cambiar como diría Le-Chatelier, “el punto de equilibrio”. Que no es centrismo, sino hacer una sociedad más socialista. Pero hablando en puntos teóricos, azuzando unos con el enemigo, y otros con los absurdos, no llegamos a nada. Aterrízenlo a temas concretos de nuestra actualidad.
    Propongo empezar por uno muy cotidiano: La agricultura, producción, comercialización y venta de alimentos. U otro de más vuelo teórico: La ley 113 que regula las atribuciones y espacios vedados a su inspección por la Contraloría. Que no debieran existir, por cierto. Aterricen, y entonces saltarán las liebres de quiénes piensan cómo sobre qué, no teoricen más.

  5. Pongo a consideración de los foristas esta crítica a los modelos y propuestas del sabio Monreal. Sostengo, como hice en comentarios anteriores dirigidos a este erudito, que la tasa de cambio actual constitutye una subvención, y un mecanismo de redistribución de recursos e ingresos a favor de los sectores más desarollados del sector no estatal.
    Con el permiso de Iroel plasmo a continuación el texto integro obtenido del blog de Humberto Herrera Carles, Cuba y la Economía.
    http://cubayeconomia.blogspot.com/2017/07/la-revaluacion-del-peso-cubano-y-la.html

    La revaluación del peso cubano y la reforma de los salarios
    Por HUMBERTO PÉREZ., El Estado como tal

    Humberto Pérez, autor invitado de este blog, Ministro- Presidente de la Junta Central de Planificación (1976-1985) y Vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba (1979-1985), hace observaciones críticas a las propuestas del autor del blog y sugiere una variante de revaluación del peso cubano que considera que permitiría aumentar los salarios estatales.

    4 de julio de 2017

    Estimado Pedro Monreal,

    Me refiero a tus notas REVISADAS de ayer 3 de julio, en respuesta a las dudas y preocupaciones que te hice llegar sobre dos de tus últimos artículos relacionados con el nivel de los salarios en Cuba.

    [Nota del blog:¨El mercado, lo privado y la desigualdad: del relato al dato¨ (El Estado como tal, 14 de junio de 2017, ver aquí) y ¨Los salarios estatales en Cuba ¿calculo residual o condición indispensable? ¨ (El Estado como tal, 23 de junio de 2017, ver aquí)].

    Te reitero mi agradecimiento por el interés que has demostrado ante mis observaciones, por el tiempo que les has dedicado y por la profesionalidad que, como siempre, has mostrado al responderlas.

    A partir de tu aclaración de que el segundo artículo no es realmente una propuesta sino una fundamentación de lo que debe entenderse por salario mínimo y sobre qué base determinar su monto aconsejable, me concentraré en las propuestas de tu primer artículo que ahora en estas notas desarrollas y apoyas con datos y cálculos de como tú entiendes que pudieran implementarse sorteando los desaguisados que generarían, en cuanto a su respaldo material y a importantes incongruencias con las cuentas nacionales del país.

    Comienzo por reiterar que comparto conceptualmente el criterio de que el salario mínimo debía corresponderse como salario real con el costo a precios corrientes de la canasta básica correctamente calculada, sea este el de los 2000 pesos mensuales que arroja la encuesta en que te apoyas, o sea otro valor cualquiera.

    Así mismo que los ingresos monetarios medios de los trabajadores deben corresponderse como ingreso real aproximadamente con el costo a precios corrientes del Producto Necesario, es decir de los bienes y servicios a comprar en el mercado minorista que permitan una reproducción normal del valor de la fuerza de trabajo del obrero y su familia, de tal manera que puedan sostener una vida “decente”.

    En nuestro caso habría que tener en cuenta y deducir de ello el valor de los servicios educacionales y de salud que reciben gratuitamente y la cuota alimentaria subsidiada que se entrega mensualmente.

    Comparto totalmente la apreciación de que en las condiciones actuales la pensión media de 270 pesos mensuales es insostenible en el contexto de nuestro modelo socialista. Yo recibo una pensión de 595 pesos mensuales (más del doble de la media) y apenas me alcanza para sufragar si acaso una cuarta parte de mis necesidades básicas.

    Comparto el carácter de urgencia que tiene el encontrar una solución favorable a esta situación, y ello lo expresé con énfasis en mi artículo que apareció en la revista Temas de octubre del pasado año bajo el título “Principales debilidades internas actuales del modelo y perspectivas de nuestro socialismo” (Catalejo, revista Temas, 6 de octubre de 2016. http://www.temas.cult.cu/catalejo/principales-debilidades-internas-actuales-del-modelo-y-perspectivas-de-nuestro-socialismo)

    Ahora bien, sigo considerando a tus propuestas concretas no suficientemente realistas, ni prácticas, ni ejecutables en el apremiante tiempo necesario en que debían aplicarse y comenzar a verse resultados, cosa que en bastante medida tú mismo reconoces.

    Tus propuestas se pueden resumir en las dos fundamentales que planteas. Veámoslas por el orden en que las enumeras.

    1) Reducir en 5 años la fuerza laboral empleada en el sector estatal pasando de los 3,5 millones con que cerró el 2016 a 1,75 millones al cierre del 2021, a un promedio anual de unos 350 mil que serían asimilados por el sector no estatal donde se pagan salarios varias veces mayores y en el que la productividad es más alta.

    En relación con esta propuesta apunto los siguientes datos:

    Al cierre del 2016, los trabajadores por cuenta propia (TCP) registrados eran 535 mil, cifra que se ha ido acumulando a lo largo de casi 25 años y de la que habría que descontar a los aproximadamente 150 mil que existían desde un inicio y que simplemente legalizaron su situación. El neto de nueva incorporación en esos más de 25 años es, por tanto, de solo unos 400 mil.

    Si tomamos los últimos 5 años veremos que el total de TCP al cierre del 2011 era de 391,5 miles, al cierre del 2012 de 408,6 miles, al cierre del 2013 de 424,3 miles, al cierre del 2014 de 483,4 miles, al cierre del 2015 de aproximadamente 500 mil hasta llegar a 535 mil al cierre del 2016. Es decir, unos 143 mil de nueva incorporación en estos últimos 5 años a razón de unos 28 – 29 mil por año, siendo todavía menos de 40 mil en el 2016.

    Si tomamos a todos los empleados del sector privado, que incluye a campesinos, empleados de las cooperativas no agropecuarias (CNoA) y otros, considerando la serie de datos desde el 2011 al cierre del 2014, que es hasta donde llega la información que dispongo, la cifra va de 928,5 mil en el 2011 a 1147,0 en el 2014. O sea, un aumento de 218,5 miles en 3 años a razón de unos 73 mil anuales.

    Para lograr el traslado de 1,75 millones de trabajadores del sector estatal al no estatal en 5 años, cualquiera sea el año de partida que se tome, y que realmente puedan ser asimilados por este último, se requerirá una explosión en el desarrollo del mismo -medianas y pequeñas empresas (MYPYMES), TCP, cooperativas de producción agropecuaria (CPA), CNoA, sector campesino e inversión extranjera- de tal intensidad y magnitud, con los consiguientes y previos destrabes de todo tipo, diversificación de las actividades abiertas al sector no estatal y estimulación a su fomento y promoción, que no me parece realista y práctico como un objetivo alcanzable en 5 años y menos en estos próximos 5 años.

    Subrayo lo de la diversificación de actividades abiertas a dicho sector porque, si partimos de la estructura actual de los TCP, vemos que la mayor concentración de los mismos se manifiesta en las actividades de “elaboración y venta de alimentos” (paladares), transporte de carga y pasajeros, salones de belleza y rentas de casas.

    Los que actúan en estas cuatro actividades virtualmente no crean respaldo material en productos y servicios adecuado ni destinado a servir de contrapartida a los aumentos salariales que se produzcan en el sector estatal ni en general a los aumentos de la demanda solvente que reclame productos y servicios básicos para las familias.

    En su mayor parte, y a veces exclusivamente, sus producciones y servicios están destinados a dar respuesta a un segmento limitado de los demandantes: a la demanda en divisas o en pesos cubanos convertibles (CUC) de los turistas y demás extranjeros que se mueven en el país, de los cubanos que reciben remesas suficientes o divisas directas por diferentes vías, a la demanda en CUC que se manifiesta horizontalmente en el circuito exclusivo y cerrado de los propios empresarios privados y cuentapropistas, es decir, no a dar respuesta principalmente a la demanda generada por la distribución primaria de ingresos a los trabajadores que no tienen acceso a CUC o lo tienen en pequeñas e insignificantes cuantías.

    Asimismo, los TCP y demás privilegiados tenedores de suficientes divisas y CUC, ejercen una alta demanda solvente y absorbente en los mismos mercados minoristas y frente a los mismos surtidos de productos y servicios en variedad y cuantía que constituyen la oferta que debe dar respaldo material y respuesta también a la demanda solvente desfavorecida de trabajadores asalariados estatales y pensionados, debido a lo cual se explican y “justifican” económicamente, en la interrelación oferta-demanda, los desabastecimientos frecuentes y los altos precios solo al alcance de la minoría favorecida.

    Por otro lado, no me parece saludable para nuestro proyecto socialista generar cambios y políticas tales que hagan tan atractivo laboralmente al sector no estatal en comparación con el estatal, que se provoque una fuga o estampida de trabajadores desde este último hacia el primero.

    Para evitarlo, simultáneamente habría que hacer las reestructuraciones y cambios pertinentes en el sector estatal y sus entidades de tal manera que estas vayan alcanzando igualdad de condiciones en productividad, ingresos y estimulación en comparación con las del sector no estatal. Esto tampoco sería alcanzable en un período de 5 años a partir de la situación existente.

    2) Propones ir elevando gradualmente el salario medio de los trabajadores del sector estatal desde los 740 del 2016 hasta llegar a 2800 en 2021, o sea en un periodo de 5 años, y elevar la pensión media hasta los 1000 pesos mensuales a partir de los 270 actuales.

    Haces cálculos y partes de determinados supuestos que conducen a que el respaldo material neto necesario a los aumentos del salario en el sector estatal se vaya produciendo a la par que los incrementos salariales hasta que en el último año (en el 2021) el respaldo material neto que sería necesario haber incrementado en el quinquenio sería de unos 28 000 millones de pesos anuales, dentro de un fondo salarial total de 58,8 miles de millones de pesos.

    Finalmente reduces este neto a 18 mil millones anuales, partiendo de la posibilidad de ciertos ahorros en subsidios, etc.

    Lo primero que noto es que no has considerado en tus números el aumento de demanda solvente de los pensionados que para el 2021 deberá reclamar un respaldo neto adicional de unos 18 a 20 mil millones de pesos los que habría que sumar al neto ya reducido que has estimado como respaldo al incremento salarial. En total estaríamos en presencia de la necesidad de un respaldo material neto adicional de unos 36 mil millones de pesos anuales dentro de una demanda solvente total (sumando salarios y pensiones) de unos 70 mil millones de pesos.

    Esta cifra representaría el 76% del PIB del año 2021 habiendo crecido este a un 3% promedio anual en los próximos 5 años. En los anteriores 5 años ha crecido a menos del 2,6% anual.

    Claro que el PIB, por el solo efecto del aumento de los costos salariales en su composición, según tus números habrá crecido en 28,8 mil millones de pesos y seria, dando por constantes todas las demás variables, de un monto de unos 120 mil millones de pesos y ya, en relación con este monto, el de los salarios estatales representaría un 49%, aunque mucho mayor aun que el 42% actual. Si sumamos las pensiones a los salarios representarían un 67% del PIB frente a un 45% actualmente. ¿Sera lógico y soportable?

    Además, este nuevo valor del PIB no significaría que en su contenido material haya más productos y servicios sino tal vez simplemente los mismos productos y servicios o solo un poco más, lo que sí es seguro es que serán mucho más caros haciendo descender el valor real de los ingresos.

    Estimado Monreal, para lograr los objetivos en los cuales coincidimos totalmente y a los que me refiero en los párrafos del 5 al 8 del presente documento, de nuevo me remito a mi artículo publicado en la revista Temas de octubre del pasado año.

    Mientras no se produzca, como primer nudo gordiano a desatar, la unificación monetaria, pero sobre todo la eliminación de la multiplicidad cambiaria devaluando al peso cubano (CUP) en las relaciones interempresariales y revaluando al peso cubano (CUP) en las CADECAS no considero posible acometer con éxito otras importantes y urgentes medidas en la implementación de nuestro modelo económico como es la referida a los aumentos de salarios y pensiones en el contexto de una Reforma Salarial integral a ser aplicada de manera estudiada y gradual, que contribuya a la consiguiente disminución de las desigualdades actuales ya demasiado notables, en proceso de injusto y peligroso crecimiento, tendencia que se hace necesario detener y hacer retroceder.

    Tampoco podrá ser exitosa la indispensable reestructuración empresarial estatal, con la consiguiente descentralización real de la gestión económica dentro de un proceso de cambios en sistema, ni el también indispensable desarrollo urgente de la inversión extranjera y del sector empresarial no estatal.

    Y estas cuatro grandes medidas, si me parece factible, práctico y realista implementarlas lo más rápido posible y en un plazo que no tiene por qué pasar de los próximos 5 años, y que empiecen a dar frutos tempraneros, aunque para la cosecha final de sus resultados haya que esperar varios quinquenios.

    Después de la previa unificación monetaria, la revaluación del peso cubano en las CADECAS llevándolo, a manera de ejemplo, de la actual tasa de 1×24 a una tasa de 1×18, permitiría el traslado o transferencia de 18 mil millones de CUP de la actual demanda solvente anual del país, restándola de los ingresos de la minoría privilegiada que recibe ingresos abundantes en divisas y CUC y sumándola como aumento de salarios y pensiones a la gran mayoría hoy desfavorecida cuyos ingresos legales no les alcanzan para vivir. Basta suponer las entradas de remesas en efectivo que hoy se estiman en unos 3 mil millones de USD, o sea unos 72 mil millones de CUP o pesos cubanos a la tasa de 1×24 (sin incluir el resto de ingresos en divisas frescas que reciben personas naturales de ese segmento privilegiado procedentes de extranjeros concepto de propinas y otros pagos legales e ilegales por diferentes servicios servicios).

    Esta rebaja de la tasa de cambio de 1×24 a 1×18 representaría un ahorro de emisión por parte de las CADECAS de unos 18 mil millones de pesos en el año sin que se modifique la demanda solvente total actualmente existente y que, casualmente, coinciden con los 18 mil millones netos que tu calculas se necesitarían en el 2021 para darle respaldo al incremento salarial del sector estatal.

    Y esto podría producirse en un año, en el que se decida reducir la tasa de cambio, y sin que se requiera ningún incremento del respaldo material que actualmente existe.

    No habrá que esperar por el crecimiento del PIB a un 5-7 % anual, ni de la productividad al 9,64%, ni del fondo de acumulación en 10 mil millones, ni por una inversión extranjera de 2500 millones de USD anuales.

    Al contrario, ayudaría a crear condiciones en la masa trabajadora de estímulo y expectativas adecuadas para que aumente su eficiencia productiva y renueve sus esperanzas en el modelo socialista.

    Solo habría que tener en cuenta las consecuencias políticas, su magnitud y efecto, en los segmentos privilegiados que resultarían afectados por esta medida, entre los cuales está el autor de este artículo que soy un modesto receptor de remesas y rentador de dos habitaciones.

    Lamentablemente no existe información acerca de la estructura de ingresos de la población en general, sobre todo del sector particular o privado, para poder estimar el tamaño del sub conjunto poblacional afectado y la magnitud de dicha afectación.

    Algunos estudiosos consideran, a partir de ciertas informaciones indirectas, encuestas y cálculos estimados que el 65% del total de nuestra población recibe remesas, o sea aproximadamente 7,28 millones de los 11,2 millones de habitantes del país, pero que solo un 25% vive total o parcialmente de las divisas que recibe. Para el resto es solo un complemento ocasional y parcial.

    Si se consideran un total de 3 mil millones de remesas en el año ello arroja unos 412 CUC anuales per cápita para los que reciben remesas, o sea unos 34 CUC mensuales.

    Una parte de este subconjunto está integrado por pensionados y trabajadores estatales que serían compensados por el correspondiente incremento de pensiones y salarios.

    Sería conveniente conocer con el mayor detalle posible, por intervalos de ingresos en divisas, los sub segmentos de este segmento privilegiado.

    De todas maneras, es cierto que se trataría de una medida de choque para esta parte minoritaria de la población, pero con el propósito y el resultado de favorecer a la gran mayoría que vive desde hace muchos años en situación crónica de choque permanente al no ganar lo mínimo que necesitan para vivir. Ello permitiría, además, disminuir desigualdades y mejorar algo nuestro Coeficiente Gini.

    Y todo ello sin esperar por las calendas griegas.

    Me es grato, estimulante y reconfortante intercambiar criterios, coincidencias y discrepancias contigo.

    Un fuerte abrazo,

    Humberto Pérez

    NOTA SOBRE AL AUTOR:

    Humberto Pérez González. Doctor en Ciencias Económicas. Ministro Presidente de la Junta Central de Planificación 1976-1985 (actual Ministerio de Economía y Planificación). Vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba 1979-1985. Director Ejecutivo de la Comisión Nacional para la implantación de la Nueva División Político Administrativa (DPA), de la organización de los Órganos del Poder Popular (OPP) y la aplicación del Nuevo Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SPDE) 19756-1976. Secretario Ejecutivo para la aplicación del Nuevo Sistema de Dirección de la Economía (SDPE) 1975-1985. Jefe de la Casa Financiera del Turismo (FINTUR) 2002-2006. Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular 1976- 1986. Profesor Titular Adjunto de la Universidad de La Habana. Autor de conocidos libros y artículos.

    Publicaciones recientes

    “Principales debilidades internas actuales del modelo y perspectivas de nuestro socialismo” (comentarios enviados a Catalejo por el economista cubano Humberto Pérez, a propósito de la propuesta de conceptualización del modelo socialista cubano, discutido en el pasado Congreso del PCC). Catalejo, revista Temas, 6 de octubre de 2016. http://www.temas.cult.cu/catalejo/principales-debilidades-internas-actuales-del-modelo-y-perspectivas-de-nuestro-socialismo

    “Necesitamos socialismo y realismo”, Moncada, 16 de junio de 2016, http://moncadalectores.blogspot.fr/2016/06/necesitamos-socialismo-y-realismo.html

    “Precisando hechos y datos. Acerca de los comentarios de Amuchástegui”, Catalejo, revista Temas, 5 de abril de 2016. http://www.temas.cult.cu/node/1404

    “En el 40 aniversario del primer Congreso del Partido” (publicado originalmente en Catalejo, revista Temas, 15 de diciembre de 2015). http://moncadalectores.blogspot.fr/2015/12/en-el-40-aniversario-del-primer.html

  6. Pingback: El centrismo en #Cuba: ¿anexión disfrazada? | Santiago Arde

  7. La foto es muy reveladora de interacciones y jerarquías dentro del muy fotogénico grupo. A la cabeza de los discípulos, Mr. Peters, antiguo integrante del Lexington Institute, otro “tanque pensante” con estrechos vínculos con la industria armamentista yanqui de la cual reciben financiamiento, y funcionario en el State Department durante las administraciones Reagan y Bush. Y ahora llego el momento de convertir en “efectivo” (cash:$$$$$$) sus experiencias en esos ámbitos, trasladándolas a Cuba.

  8. Bueno aquí les dejo otro dato interesante.
    Los comensales se encontraban degustando platillos al estilo “barbecue” de Texas en el “Hill Country Barbecue Market”, sito en 410 7th St NW, Washington DC. Este es el sitio: http://hillcountry.com/dc/
    Luego les comentaré sobre lo que comió cada uno de los presentes en este ágape al estilo Texas. ” Dime lo que comes y te diré quien eres.”

  9. Pingback: El centrismo en #Cuba: ¿anexión disfrazada? #CubaEsNuestra – Villa Clara a la Vanguardia

  10. Yo opino con Martí: ¨(…) cuando las manos no están bien puestas, hay derecho pleno para quitarles de sobre la patria las manos¨ OC, t.4, p.238
    Eso es lo que debemos hacer con estos ¨centristas¨ anexionistas , hay que desenmascararlos, pero con argumentos convincentes!!

  11. Alejandro,

    A quien le importa lo que comieron ? Quizas tambien puedas decirme en que orden fueron al banho y si despues se lavaron las manos. Se puede ser peor elefante en una cristaleria ?

  12. Ernesto:
    Lo que consumieron en alimentos, viáticos, y otros gastos es revelador de la simbiosis entre estos personajes y sus patrocinadores que persiguen alterar el organismo de nuestra Revolución. La verdad suele econtrarse muchas veces en los ínfimos detalles. A los elefantes los conozco en su hábitat de las praderas africanas, pero no no en cristalerías ni en vidrieras.
    El que estos “comevacas” decidan comerse una res entera, y llevarse las tripas a la casa para dárselas de comer a sus mascotas, me tiene sin cuidado. En cuanto a quién fue al baño primero, y el último en levantarse de la mesa, el orden de los factores no altera el producto.
    Saludos

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